Jueves, 27 de junio de 2019

La soledad amenaza nuestra salud mental...

 Soledad procede del latín SOLITAS, la carencia de compañía. Dicha falta puede ser voluntaria (cuando la persona decide estar sola) o involuntaria (cuando el sujeto se encuentra solo por distintas circunstancias) esta es precisamente de la que deseo hablar, por ser la que amenaza la salud física y mental. Cerca de 5 millones de personas viven solos en España. Pero recuerden, que no es lo mismo vivir solo, qué soledad en compañía, ésta es la peor. No importa edad, profesión, nivel de estudios, género

¿Que podemos hacer para no sentirnos solos? dependiendo de la edad, tenemos necesidades diferentes:

a) Iniciar los estudios que no pudo hacer o terminar en la juventud

b) Frecuentar clubs donde se realicen actividades que le gusten… hacer gimnasia, acudir a conferencias, visitar museos, ver escaparates, caminar y disfrutar del paisaje…infinitas posibilidades se nos ofrecen gratis en Centros del Ayuntamiento y Vecinales; un pequeño esfuerzo hace que estemos y nos sintamos acompañados. Bien es cierto que las comunidades donde vivían nuestros padres, eran “como una familia” han desaparecido, no lloremos porque el tiempo pasado, actualicemos… Los médicos sabemos que la soledad no es buena para la salud mental, ya que tiene asociadas patologías: depresión, estrés, ansiedad, falta de autoestima. Física. La falta de actividad, fomenta el riesgo de padecer sobrepeso u obesidad…  La actividad física, por el contrario ayuda a mantener un cuerpo saludable. El sedentarismo duplica el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo II.

Algunos estudios sugieren que la soledad puede causar enfermedades con consecuencias fatales.

Psicólogos de la Universidad de Chicago y de la Universidad Estatal de Ohio han demostrado que las personas que están socialmente aisladas desarrollan cambios en sus sistemas inmunológicos, que provocan una patología conocida como Inflamación Crónica. ¿Que es? En la inflamación crónica, el proceso inflamatorio puede empezar aun cuando no haya lesión, y no termina cuando debería. No siempre se sabe por qué continúa la tumefacción. La hinchazón o inflación crónica puede ser causada por intumescencias que no desaparecen, debido a reacciones inmunitarias anormales, a los tejidos normales. Con el tiempo, el abotargamiento crónico, puede causar daño al ADN y llevar al cáncer. Por ejemplo, enfermedades inflamatorias crónicas del intestino, colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn, tiene un riesgo mayor de cáncer de colon.

Las inflamaciones temporales son necesarias para la cura de cortes o infecciones, es la forma de manifestarse de muchas enfermedades. Se trata de una respuesta inespecífica frente a las agresiones del medio.

NO PERDER EL TIEMPO EN LAMENTARSE…

Cuentan que un hombre caminaba por la playa en una noche de luna llena, la cabeza agachada. Se recomía pensando, mientras dejaba huellas por blanca arena:

—“Si tuviera un coche hibrido, sería feliz”
 — “Si tuviera una casa grande, sería feliz”
 — “Si tuviera un excelente trabajo, sería feliz”
 — “Si tuviera el amor soñado, sería feliz”

En ese momento, tropezó con una bolsita llena de piedras y empezó a tirarlas de una en una al mar, cada vez que decía: “Sería feliz si tuviera…”

Así lo hizo hasta que solamente quedaba una piedrita en la bolsa, la guardó. Al llegar a su casa se dio cuenta de que aquella piedrita que parecía insignificante, era un diamante muy valioso. ¿Se imagina cuantos diamantes arrojó al mar sin detenerse y apreciarlos?

¿Cuántos de nosotros pasamos arrojando nuestros maravillosos tesoros por estar esperando… lo que creemos perfecto o soñado, sin darle valor a lo que  está a nuestro lado?

Mire a su alrededor, se dará cuenta de lo afortunado que es, muy cerca está su felicidad, y no le ha dado la oportunidad de demostrarlo.

Cada uno de nuestros días es un diamante, valioso e irremplazable. Depende de usted saber aprovecharlo o lanzarlo al mar. Recuerde que jamás volverá a recuperar lo tirado o despreciado.