Jueves, 19 de septiembre de 2019

Francisco Javier 

Decía y escribía-Paul Vialar-: A veces me pregunto qué clase de hombre habría, no hubiese sido yo sí, desde mi infancia, no hubiese conocido la caza. Probablemente, distinto. Con seguridad, menos humano”.

Era un jueves, 16 de febrero de 1984, cuando tuve la entrevista con-Francisco Javier García “Javi”, que en aquel momento contaba con 23 años de edad y era el reciente y flamante-Campeón de España de Caza Menor con Perro-… ¡han pasado 35 años de aquello!... y él acaba de participar en su penúltimo-Campeonato Provincial-de esta dura especialidad deportiva, gesta ¡increíble! Y digna de ser resaltada. Por ello y pasada esa enorme cantidad de años, hoy no me he podido resistir en recordar a este bejarano de pura cepa y singular que: “Ha pasado por aquí y continua afortunadamente dejando su-HUELLA-, en la caza deportiva y excelente persona. Aunque… desafortunadamente las condiciones de su estar y práctica no sean las mismas que en el año de 1984. Pues las especies cinegéticas, objeto de sus ansias cazadoras, casi han desaparecido y los imponderables unidos a los ataques despiadados y sin mucho conocimiento; han aumentado en proporciones desorbitadas la situación actual  en espera de soluciones adecuadas y responsables.

Alguien dijo también y acertadamente: “Saber de caza no es tirar bien, ni conocer a la perfección las armas, ni distinguir a lo lejos por su vuelo a un alcotán de un águila perdicera. Saber de  caza es algo más complejo e intuitivo. Algo que independientemente de que pueda robustecerse por la práctica, se lleva dentro como el sentido musical o la inclinación poética. Porque cazar es arte”.

Y de ello “Javi” es también un verdadero Campeón, pues en nuestra charla me decía entusiasmado: “Cuando voy de caza; se me queda la mente en blanco, estoy totalmente centrado en lo que me tiene “cogido”. Y me lo decía, en aquel entonces, con toda pasión, pero también con toda la sencillez de mundo aquel chaval  bejarano mientras en sus ojos yo veía, detrás de sus gafas de intelectual, “chiribitas” que brillaban...

Y, puedo asegurar que le comprendía y entendía, al ser partícipe con él de aquella pasión por un deporte que se practica desde tiempos remotos y que me perdura; ya que a los casi 85 años de edad, continuo haciendo, con el mismo entusiasmo… pero muchas menos fuerzas. Qué mérito tiene, pues me inicié en ello a los 8 años de edad y en eso gano a “Javi” que fue a los 17 “oficialmente” aunque es sabido que junto a su padre e inseparable hermano José Luis, pateó mucha sierra tras perdices con la compañía de aquella perra de caza-“Tula” que su progenitor no quería dejarles, pero que ellos muchas veces se la “birlaban” y se iban a cazar gozosos en aquella viaja moto a la que habían adosado un rústico cajón de madera para la fiel compañera de aventuras cinegéticas….Y en ella los tres, “andaban a su aire”… ¡pura poesía!

Puedo asegurar, que aquella entrevista que sostuvimos en 1984 fue; amena, distendida y amable y muy larga. Pero yo era consciente que así sería, pues era sabedor, de que cuando me citaba con estas personas singulares y cazadores veteranos de muchas amanecidas y alguna puesta de Sol y que tenían también mucha práctica diaria por pagos de privilegio, con enorme bagaje de vivencias y sucedidos en el momento que comenzaran a contármelas sería muy complicado el pararles una vez comenzado a desliar el hilo de su “cometa particular”. Tal vez os estaréis preguntando… ¿Verdades o mentiras? Y solamente puedo contestaros: ¡Nada es verdad ni mentira… el resto ya os lo sabéis!

Se notaba en el oído el acento puro y bejarano de “Javi”, de lo que dicho sea de paso, está muy orgulloso y que resalta cuando me cuenta la compra de su primera escopeta que fue a “medias” y me lo explica: “Si, hombre; una mitad la pagó mi padre y la otra yo con mi trabajo. Era una “Arizaga” y con ella “actué” en los términos de Cristobal, El Cerro, Lagunilla y mil lugares más tras perdices, liebres y jabalíes pues en aquella época había de todo… Y yo le preguntaría… ¿Y, ahora? Posiblemente obtendría como respuesta un silencio infinito o me daría al respecto un discurso magistral sobre: “Los males actuales de la caza y sus consecuencias a corto plazo”. Pero no tenemos espacio, además de que “Javi” es una persona sincera… pero educada.

Y si me pidieran una opinión sobre “Javi” y su hermano José Luis y su hacer en la práctica de la caza deportiva. Yo diría-TESÓN-y añadiría, y –SABER ESTAR-. Y ello me lo demostró cuando le pregunté: ¿Estás contento del trato recibido después de conseguir el-Campeonato de Caza Menor  con Perro-de España y en Loja (Granada)? Y me dijo lo que yo sabía. Pero corrimos un tupido velo. Y ahora ya ha pasado mucho tiempo de aquello. Entre otras motivaciones válidas, porque él comenzaba su singladura como –Campeón de España- y tenía toda una vida por delante para reconocimientos y muchas entrevistas, muchos Campeonatos y muchos días de caza deportiva. Como así ha sido y yo me alegro.

Le pedí a “Javi” que me diese un titular respecto a las perdices, ese ave de caza  singular y me dijo sin dudas: “La buena caza en La SIERRA; donde a las perdices, no se las ve; solamente se las intuye”. Pues eso.

Amigo “Javi”. Y ahora pasados 35 largos años de “aquello”. ¿Qué te puedo decir?... Pues que ha sido para mí motivo de alegría el volver a recordar aquel momento de nuestra charla. Pero sobremanera, porque tú y yo continuamos en el camino de la vida y los dos ¡cazando! Suerte y buena caza, colega.

Me tenéis que permitir la licencia de que hoy dedique estas líneas de-OPINIÓN-  a otro  singular y acérrimo cazador bejarano al que quiero mucho. Es a mí primo e ahijado; Félix Alonso Hernández, del que estoy seguro que el deporte de la caza que práctica “de siempre” y sobre todo en las Sierras de Béjar;  le ha proporcionado un intenso y saludable placer.

Personas singulares son aquellas que, pasaron por aquí y dejaron su –Huella-. Pues eso.