Domingo, 18 de agosto de 2019

El desbarajuste del Brexit

¿Conseguirá Inglaterra salirse de la Unión Europea? ¿Cuáles serán las condiciones si es que finalmente lo hace? ¿Qué ventajas y qué inconvenientes tendrá la salida para los ciudadanos? ¿Cuánto durará el proceso…? De momento todas las respuestas son desacuerdos, prórrogas, hipótesis y rondas de votaciones en el Parlamento británico que sólo conducen a complicar más las cosas. Ante tal desbarajuste Bruselas, tan cansada del Brexit como el resto de los países comunitarios, se ha pronunciado. Es Lóndres quien tiene  que decidir qué prefiere que pase ahora: ir hacia un Brexit sin acuerdo o hacia una transición larga, que no está exenta de obligaciones tan incómodas como tener que votar en las próximas elecciones. Y mientras ellos se reúnen para decidir lo que saben de antemano que está decidido, los británicos piden a gritos un nuevo referéndum, para decir no donde antes dijeron sí.  ¿Cabe mayor desbarajuste por parte de todos?

Según un informe “acreditado” este cambio de actitud obedece a que los británicos han descubierto que la llegada de inmigrantes, más que una carga, son un refuerzo para el país. ¿Cómo es posible que los que votaron sí a la salida porque les prometieron reducir considerablemente el número de inmigrantes porque les creían la raíz de todos sus males ahora votarían no porque ven en ellos la solución del futuro? Más bien obedece a que han descubierto que los promotores del Brexit los han metido en un berenjenal del que no saben ni cómo ni cuándo van a salir. Pero decir esto en un informe “acreditado” sería reconocer que los ciudadanos fueron engañados, manipulados y mal informados por sus políticos, que es como decir que más que librarlos de un problema, pretendían creárselo. Y esto parece que no conviene  decirlo en un informe de prestigio por mucho que se defienda la libertad de expresión.