Lunes, 9 de diciembre de 2019

En política, los buenos van al infierno

Desde hace bastante tiempo vengo observando, que en el panorama político de nuestros país (en otros lugares no lo sé) lo que impera y lo que más y mejores resultados da, es el incumplimiento de las leyes y el hacerte unas a tu imagen y semejanza. Un claro ejemplo lo tenemos con los independentistas catalanes, hacen y deshacen a su antojo y al final son los que se llevan el gato al agua.

Lo último, de momento, ha sido la guerra de los lazos amarillos. Se han reído de las instituciones, de los políticos, del gobierno y de toda España. Ahora quito este, pero pongo aquel. Ahora consulto a mi “defensor del pueblo” para que me diga que los quite y así hago caso a lo que me dice mi defensor, no a lo que dice la JEC. Y el resto de España, porque lo que queda de España, después de Cataluña, es un resto, mirando absortos, como un niño mira al trilero tratando de adivinar dónde está la bolita.

Está claro que los independistas han sabido aglutinarse en un potente bloque y es tanta la fuerza que van adquiriendo que no tienen miedo a nada ni a nadie. Es tanto su valor, que han hecho frente a la JEC, y eso que esta, les ha dicho que de persistir en su actitud les puede imponer una sanción de ¡hasta tres mil Euros! Y eso para un catalán es muy doloroso, pero a pesar de esa terrible amenaza, ellos siguen adelante. Quito un lazo amarillo por aquí y pongo otro blanco por allí, quito una pancarta, y cuando todos se están felicitando porque han conseguido que acaten la ley, ya están colocando otra. Eso, aunque hayan suprimido los toros, se llama torear al personal.

Tengo muy claro que los políticos independistas les dan mil vueltas a los del resto de España. Si en nuestro país tuviéramos políticos con tanto interés por la defensa de lo nuestro y que además fueran capaces de aparcar sus diferencias por llevarlo a cabo, otro gallo nos cantaría. ¿Se imaginan, como estaríamos en Castilla y León si tuviéramos unos políticos con esa fuerza y ese convencimiento para defender lo nuestro? Pero no, los nuestros bastante tienen con insultarse entre ellos, por atribuirse el triunfo de que los independentistas hayan quitado los lazos, con mirarse al ombligo y auto complacerse diciendo que ellos son los verdaderos demócratas y dialogantes o para atribuirse que son los único defensores de la unidad nacional…. Y mientras tanto los catalanes avanzan en su conquista, no sólo de Cataluña, sino del resto de España y sobre todo de Europa.

Me temo que ya han conquistado a los medios de comunicación. Nos meten a Cataluña en cualquier noticia, aunque sea de carácter nacional. Por ejemplo: se habla del aumento del número de turistas en España, o de lo limpias que son las playas de nuestro país, o que somos la primera potencia del mundo en trasplantes… y las imágenes con que ilustran la noticia son, en su mayor parte, de Cataluña.

Bueno… para ser justo, debo decir que no siempre es así. En algunas noticias de carácter nacional, como las estadísticas de violencia de género o de accidentes de tráfico, meten imágenes de otras comunidades.

Al final no voy a tener más remedio que reconocer el valor de los políticos independentistas, que dan sopas con honda a los políticos, llamémosles nacionales. Estos quieren ser tan pulcros en sus actuaciones, quieren presumir tanto de dialogar, quieren ceñirse tanto a las leyes y tienen tanto miedo a que los independentistas no les apoyen cuando lo necesiten, que les están dando campo libre para que vayan apoderándose de lo que quieren, y lo que es más importante, que se les vaya reconociendo tanto dentro como fuera de España. Y y es que cada vez son más los que piensan que tal vez tengan razón en pedir lo que piden, tanto en el fondo como en la forma. Incluso hay quien piensa que lo mejor sería darles la independencia, y luego, todos los demás, suplicarles que nos acogieran, para, entre todos, formar la gran nación catalana.