Sábado, 21 de septiembre de 2019

Nicomedes de Castro

Nicomedes de Castro “Medes” (q.e.p.d), compositor, poeta, dramaturgo, bailador, tamborilero y conversador; me decía convencido en aquella lejana y larga entrevista que hicimos hace ya tantos años; “Así como en Aragón se baila con todo el cuerpo, aquí en Salamanca se baila, fíjate bien, con los tendones. Cuanto más rígidos mejor; se agarrota uno, abre los brazos, reechina los dientes y se dice, ¡Aquí Salamanca!... Me lo dijo “Medes” y me dejó anonadado, pero quién soy yo ante tanta experiencia y sabiduría para refutarle ni ¡una coma!... ¡Genio y figura!

Hoy, en este repaso muy somero en la vida de un-Personaje Singular- que deambuló por Salamanca, Villamayor y buena parte del-Mundo-. Haciendo bueno aquello de… ¡con la música a otra parte! Voy a comenzar la narración por el final y no por el principio; pues la iniciamos en el-patio de su casa- y la terminamos en la-Taberna del Tío Chirico-, “donde todo el mundo que entra, tiene que mojar el pico”. Y hago el cambio, por la sorpresa que me llevé al entrar en ella y  vi aquella mesa “apta para la brisca”, y donde en el centro solamente había un libro. Y aún me sorprendí más, cuando-“Medes” con su empatía habitual (de la que escribiré luego), me dijo solemne… ¿Te puedo hacer una pregunta?

-Usted dirá.

¿Qué se puede hacer sexualmente a partir de los 60 años de edad?

-La verdad es, que yo en aquel momento no los tenía y ahora cuento con 84; y me quedé sumamente sorprendido. Ahora, seguramente, podría contestarle adecuadamente. La pregunta fue insólita, así que “Medes” viendo el apuro me dijo: ¡Pues esto!... Y me alarga el libro solitario que estaba en la mesa y… ¡está en blanco! Cintos de páginas sin una palabra. Pero eso sí; con sabrosa dedicatoria. “Amigo “Medes”, según cuenta la vieja y dice la moraleja, la gente nunca es vieja”… ¡Genial!

Ahora, haciendo un inciso; podría decirle al bueno y polifacético “Medes” qué: “El envejecimiento se produce de forma paulatina, de ahí la dificultad de asignarle un límite inaugural. Un ciudadano es declarado adulto a efectos legales al cumplir los 18 años de edad. No existe, en cambio una Ley ni acuerdo que determinen a qué hora y en qué momento preciso, una persona ha entrado en la vejez… Lo dicho, la gente nunca es vieja. Pues eso.

Y vamos al principio. Decir que el-Patio- en qué me recibe nuestro inefable –Medes- en aquella mañana de septiembre es único, será muy poco y habría que buscar calificativos, tal vez, no apto para menores, para definirlo adecuadamente y se tendrían que buscar o inventar otras impresiones y vocablos para poder definir… aquella –Antesala de Museo-. Pues en una de las esquinas se encuentra-“El Cabañal del Tío Lisardo”, donde se acumulan y además se aglomeran en desorden ordenado: “Esquilas, yugos, ruedas de carros, cangilones de noria, y otros muchos cachivaches que son consecuencia directa de no dejar de “meter fusca” durante muchos años. Y también de desparraman (ya lo dije antes), en desorden ordenado, desde piedras de los cinco continentes a Vírgenes de los Remedios con factura incluida; donde por “poner” pintura y el oleo en el año de 1935 se cobran 148 pesetas y catorce céntimos. Hay también una partitura de –Las Leandras, con fotografía adjunta de la inefable-Celia Gaméz- junto a un cocodrilo de piedra arenisca roto en mil pedazos y… dice la “historia”, que ello obligó a comentar a uno de los canteros ¡me has matao! Esto había que haberlo sacado entero, y todo ello ocurrido en – El TESO DE San Miguel-; que es por donde empezó Villamayor. Llegados a este punto y si es cierto lo del “cocodrilo desguazado”, será sin duda el momento adecuado para que nuestra inefable y bien intencionada amiga –Mari Loli. Dijese aquello de: ¡Por Dioooooooss!

Y, más y más, infinitas cosas jalonan todo el recinto ese desván largo que para entrar en él hay que pedir permiso haciendo sonar una carraca de-Semana Santa-que está situada en el dintel.

-Llegados hasta aquí y para tomar un respiro tengo que reseñar que: “Nicomedes de Castro, luego “Medes”, nació en Villamayor, cerca de Salamanca pueblo que entonces era muy pequeño un -29 de agosto en 1914- en la –Huerta- que tenían y de la que siempre se mostró orgulloso pues daba unos “cebollones” descomunales.

-¿Por qué lo de tamborilero?

Pues verás; en la plaza tocaba un tamborilero llamado-Ubaldo- “qué era muy grande en lo suyo”. Un día en que me cortaba el pelo en su casa (era también barbero y zapatero) me dijo: “Te oigo tocar el tamboril y te voy a regalar la última gaita que me queda. Así que a base de tocar y tocar durante todos los días “cogí” la afición que me ha durado hasta ahora. Respecto al baile, mucha gente (me asegura complacido) me decía que le gustaba el “aire” que yo tenía al bailar. Y es que “Medes” tenia “duende” para la música y el baile. Y estoy muy agradecido por ello, pues me ha permitido conocer mucho mundo, mucho y también mucha gente importante y países… Marruecos, Portugal, Alemania, Holanda, Italia… y la- ¡Scala de Milán! Costa Azul, París y Montecarlo; donde en su-Casino- había que entrar con etiqueta, pero “Medes” estuvo vestido de ¡charro salmantino!... con dos co…

Mucho más tendría para escribir en recuerdo del –Gran Medes- pero, además de no poder ser es imposible, por la extensión. Para mí aquella fue una entrevista increíble pues además tenía que “quedar” bien en ella, pues mi suegra-Dominica- y –Medes- eran primos.

Y ya fuera de bromas; quiero resaltar el gran saber estar y-empatía- para lo que hay que valer mucho de “Medes”: “Ya que uno de los elementos definitorios de lo que es el ser humano es nuestra capacidad de preocuparnos por los otros. Y hay que demostrar esa-empatía-pues con ella podemos sentir cosas, incluso si la otra persona es apenas un conocido o un absoluto desconocido”. Y “MEDES” la tenía.

-Por ello, amigo –“Medes”-estés donde estés; ha sido hoy un placer el volver a recordarte.

--Personas Singulares; son aquellas que “pasaron por aquí” dejando su-HUELLA-. Pues eso.