Jueves, 23 de mayo de 2019
Bracamonte al día

Emociones y animación a partes iguales para vivir la fiesta final del movimiento social ‘Un Perro para Ainhoa’

El pabellón municipal acogía esta celebración en la que participaban los integrantes del movimiento, además de empresas colaboradoras como Animaciones Karikatura o las Charangas ‘Dale Kaña 2.0’ y ‘Los Del Lio’
El movimiento social "Un Perro para Ainhoa" finalizaba su campaña con una fiesta y la entrega del cheque a la asociación AERSCYL
Se busca una despedida por todo lo alto y la realidad no pudo ser mejor. El pabellón Miguel Ángel Jiménez Barcala se llenaba este domingo de solidaridad y familias para vivir la gran fiesta con la que el movimiento social ‘Un Perro para Ainhoa’ ponía punto y final a la gran campaña que desde el pasado mes de diciembre ha movilizado a vecinos, Ayuntamientos, instituciones y empresas, para conseguir el objetivo de los 11.480 euros necesarios para que la pequeña pueda conseguir un can especialmente adiestrado para la deficiencia genética que padece.
 
Hinchables, juegos, animación, las Charangas ‘Dale Kaña 2.0’ y ‘Los Del Lio’ fueron los grandes protagonistas de una tarde en la que varios cientos de personas participaron de los diferentes espacios entre un ánimo festivo que se contagiaba desde los accesos al recinto.
 
El momento de mayor intensidad se vivía cuando los responsables del movimiento social entregaban el cheque a la Asociación de Enfermedades Raras de Castilla y León con los 1.301,46 euros que se han recaudado por encima de la cantidad necesitada. Un momento de especial atención y que era agradecido por los responsables del colectivo, poniendo el acento en la necesidad de la investigación y búsqueda de soluciones para este tipo de casos.
 
Iker, el pequeño hermano de Ainhoa, leía una sentida carta en agradecimiento a todos los que han colaborado con la causa, recordando en ella de manera emocionada el proceso que la familia ha vivido desde el diagnostico primario hasta el día de hoy, momentos que además de hacer aflorar las lágrimas entre los presentes, culminaban con una sonora ovación tras la que la música y los juegos volvieron a la pista para poner fin a esta última cita de una movilización que ahora seguirá en redes sociales, a través de las cuales podrá seguirse la evolución del perro hasta su llegada a casa con la pequeña Ainhoa, algo que aún tardara entre 16 y 18 meses según estiman desde la Fundación Bocalan, responsable de su adiestramiento.