Domingo, 15 de septiembre de 2019

ASAJA Salamanca solicita protección a la caza y lamenta la “debilidad” del TSJCyL

La OPA condena el varapalo hacia un sector del que cuelga una de las responsabilidades más importantes del campo: la no propagación de enfermedades

Juan Luis Delgado, presidente de ASAJA Salamanca / CORRAL

La organización agraria ASAJA Salamanca exige unas leyes concretas y concisas que blinden la caza en Castilla y León. Esta OPA lamenta la “debilidad del Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad, que ha cedido ante una presión de un grupo animalista; por el que se ha prohibido la caza, de manera cautelar”.

Para ASAJA Salamanca la caza es una actividad legítima, esencial para la economía, la ecología y comprometida con la conservación medioambiental en Castilla y León. De hecho, “gracias a la caza se controlan las enfermedades de los animales salvajes como el jabalí, que tanto afecta a la provincia salmantina, propagando tuberculosis a nuestras vacas”, ha asegurado el presidente de esta organización agraria, Juan Luis Delgado Egido.

Pero es que, además, la caza tiene un importante valor para aportar medidas de prevención y control cinegético en fenómenos de riesgo sanitario como los derivados de enfermedades tan preocupantes como la mixotomatósis y la peste porcina africana. Delgado recuerda que “en algunos países de Europa, hasta el ejército y las fuerzas de seguridad están implicadas en el control de la fauna para evitar contagios. De ahí, la importancia de un sector que debería contar con la protección indiscutible y sin que ningún grupo, paralelamente, pueda hacer una interpretación sin conocimientos de causa y hacer dudar a una institución, administración o entidad competente”.

Además, esta organización agraria “apoya a la Administración regional y Consejería y reafirma que, con este tipo de prohibiciones, también merma, innegablemente, la economía de la región y de las familias vinculadas, directa o indirectamente, a esta práctica”.

Los que vivimos en el medio rural, tanto agricultores como ganaderos, tenemos grandes y graves perjuicios por la fauna salvaje incontrolada. No pretendemos acabar con una especie, sino evitar propagaciones de enfermedades; una realidad que olvidan ciertos ecologistas, los de sofá, los de las zonas urbanitas acomodas que no han pisado el campo ni saben cómo se vive en él, ni los destrozos que causan los animales salvajes. Se olvidan de que ya llegan algunos ejemplares a las ciudades y que muchos provocan graves accidentes de tráfico. Una sociedad que abandona al sector primario y el medio rural no tiene futuro”. Así, se mostraba el presidente de la opa ASAJA Salamanca.