Domingo, 18 de agosto de 2019

España no es de los españoles

     El presidente Sánchez, que puede pasar a la historia con el nombre de Pedro Sánchez el Breve, ante la falta de apoyos para aprobar los presupuestos y tras la manifestación de todos los partidos, incluso los que apoyaron su investidura por acabar con Mariano Rajoy más que por defender su figura,  pidiendo su dimisión, no ha tenido más remedio que convocar elecciones generales antes de finalizar la legislatura como entraba en sus planes.

     Los comicios se celebrarán el 28 de abril, a unas semanas de elecciones municipales, autonómicas y europeas, que se celebrarán con un gobierno en funciones, más que por los plazos que marca la ley para que el nuevo sea constituido, porque ninguno de los aspirantes conseguirá los votos suficientes para hacerlo, y habrá que repetir elecciones hasta poder formar un gobierno a la andaluza.

     Es verdad que el presidente Sánchez, en su delirio de protagonismo, consiguió pasar del ostracismo dentro de su partido a la cima del poder gracias, principalmente, a los apoyos de los partidos independentistas y a cambio de concesiones que no le perdonarían la mayoría de los españoles, pero no es menos cierto que los candidatos a quitarle el sitio pretenden hacer lo mismo, de los presupuestos generales depende la vida diaria de los ciudadanos, y negar el apoyo para que se aprueben a cualquiera que gobierne, no es castigar al presidente de turno,   es castigar a los  ciudadanos.

     Si repasamos el desarrollo de los acontecimientos y vemos como anda el patio  podemos afirmar con pocas probabilidades de equivocarnos que España, hoy por hoy, no es de los españoles, es de los políticos, y todos se matan por quedarse con ella.