Sábado, 25 de enero de 2020

Machado, ochenta años (y con Miguel Elías)

Aquí mi ofrenda al caminante que ya no pudo caminar más allá de Colliure, un 22 de febrero de 1939. La acompaño con un estupendo retrato (146 x 114 cm. Técnica mixta sobre lienzo), hecho por el pintor Miguel Elías, mi amigo-hermano, quien también aporta un dibujo del maestro andaluz y de la vieja Castilla.

 

POR MACHADO

 

Tras la cuerda floja,

el equilibrio de unas lágrimas

de las que todavía participo

ajustando el corazón,

 

aquí, donde el crepúsculo

recuerda otros caminos de marcha

amordazada remontando

exilios, paisajes que se aman

con otro desgarro más

hasta que reviva la muerte.

 

Única Castilla blanqueando

cráneos mientras enloquecían

dieciséis lustros de ayer,

revuelos, fronteras despertándose

apenas…

 

En este páramo rindo vasallaje

a los versos fecundados

por el hombre que,

huyendo de las bestias, aún hoy

descansa a la intemperie,

 

helándose.