Domingo, 26 de mayo de 2019

José Santiago Criado, la geometría perfecta

El fotógrafo salmantino expone su obra hasta el 10 de marzo en la Cafetería del Casino de Salamanca

La exposición estará al público hasta el 10 de marzo

Lienzo de piedra donde retratar la fotografía salmantina. La Cafetería del Casino de Salamanca, asomada a una de las Plazas más bellas y recoletas de la ciudad, La Plaza de la Libertad, es un buque de vigas modernas arqueadas, interior de un barco que navega por la ciudad y se detiene al lado de la bahía churrigueresca de la Plaza Mayor salmantina.

Espacio de encuentro diario, ruido consolador de compañía, tazas de café y copas que se entrechocan en el brindis de la charla sosegada, la Cafetería del Casino no solo tiene solera y modernidad, sino que es el espacio constante de la fotografía salmantina. Al cuidado del fotógrafo H.S. Tomé, las imágenes expuestas recorren las más diversas propuestas de los artistas de la cámara cuya obra merece una visión quizás más tranquila de lo que puede sugerir una cafetería, pero cuya ubicación y mimo tiene la ventaja de la cercanía y de este espléndido lienzo de pared donde ahora, hasta el 10 de marzo, cuelgan las imágenes de José Santiago Criado Manzano.

Fotógrafo de larga, callada y constante trayectoria, Criado Manzano nos recuerda que hay emociones que no pueden expresarse con palabras. De ahí la mirada acariciadora y frontal que se detiene en la geometría de los árboles, en la curva de estampado oval de las aguas del estanque de la Alamedilla, en los campos acariciados por los surcos del terciopelo del arado… imágenes de una carga poética exquisita, de una perfección formal sin retórica. La belleza en estado puro, concisa y delicadamente contundente. Una caricia –las espigas y amapolas sobre las que podemos intuir el viento- que refleja en el agua la imagen de la catedral de Salamanca.

Obra de recogimiento frente al paisaje, de maravilla frente a la belleza de un campo que guarda entre sus curvas desnudas el secreto de los árboles abrazados, alienados, centinelas entre la niebla, la fotografía de Criado emociona al espectador desde su desnudez esencial y su concisa elegancia. Nunca ha sido más austera la mirada sobre el austero campo salmantino, campo castellano humilde, como diría Machado, como el sueño de un bendito. Porque es una bendición de la luz esta mirada directa y acariciadora de un fotógrafo que hace poesía sin palabras, retratos de lo eterno sobre aquello que transcurre, agua, campo, cielo… siempre igual y siempre diferente. Caminos de la tarde que, también según Machado, va soñando el poeta fotógrafo entre los árboles y el misterio verde de la luz entre las ramas.

Exposición sublime que merece una visita demorada, la fotografía de Criado nos muestra hasta qué punto puede ser nueva la mirada del paisajista. Una mirada poética que se remansa en la hermosa pared de piedra de esta cafetería que nos guarda ahí, frente a la plaza de la Libertad, la que se pone de puntillas para llegar a un cielo cada vez más claro en la tarde salmantina. El agua y las gentes pasan por la calle, y en la pared de piedra, la poesía exquisita de un fotógrafo en estado de gracia.

Charo Alonso.

Fotografía: Amador Martín y José Santiago Criado Manzano.

  • Imagen de José Santiago Criado incluida en la exposición
  • Imagen de José Santiago Criado incluida en la exposición
  • Imagen de José Santiago Criado incluida en la exposición
  • Imagen de José Santiago Criado incluida en la exposición

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