Sábado, 25 de mayo de 2019

Ecologistas denuncia la contaminación y desaparición de los acuíferos por el abuso del regadío intensivo

Asegura que el de Los Arenales está “esquilmado” con repercusiones negativas tanto para el medio ambiente como para la salud
Alicia García y Carolina Martín presentan las denuncias en el registro de la Junta. Foto: Lydia González

Ecologistas en Acción ha presentado en el registro de la Junta de Castilla y León varias denuncias relacionadas con el regadío intensivo de las comarcas de Las Villas y Peñaranda de Bracamonte por la contaminación de acuíferos -el de Los Arenales- a consecuencia “de la actividad y del uso de fitosanitarios” en la agricultura industrial intensiva de regadío.

Alicia García y Carolina Martín han pedido a las administraciones competentes que tomen medidas y actúen de manera urgente para frenar la contaminación “muy clara” que afecta a las personas y al medio ambiente por incidir en la calidad del agua de consumo “que deja de ser potable y hay que abastecerse con camiones cisterna”.

Carolina Martín explicó que el acuífero de Los Arenales, el principal de Castilla y León, que abarca otras provincias como Ávila, Segovia y Valladolid, lamentando el impacto de esta agricultura “industrial intensiva”  que están fomentando las administraciones. Martín hizo referencia a la repercusión directa sobre el medio ambiente, por la desecación de ríos como el Poveda o el Guareña “que han desaparecido en estas comarcas o como el humedal de Cahtalpino”, asegurando que los humedales naturales con los que se contaba en esta zona ya no existen.

En cuanto al impacto sobre la salud, aseguró que es directo, porque hay restricciones de agua, recordando los casos de Cantalpino de hace dos años, por contaminación del agua con un herbicida o más reciente en Arabayona. “Se están esquilmando los acuíferos por aumentar la superficie de regadío, que no tiene futuro”. Además, pide a las administraciones -tanto a la Consejería de Agricultura como a la CHD- que investiguen los sondeos “legales, que extraen más agua de la que le corresponde y los numerosos ilegales” así como el uso de herbicidas, pesticidas y fitosanitarios

La solución, explicó Martín, es limitar y frenar las hectáreas de regadío y aplicar políticas que ayuden a los agricultores a reconvertir su forma de producción “en otras opciones como la agroecología, que es el futuro, hay que ayudar a los regantes”.

Foto: Lydia González