Domingo, 25 de agosto de 2019

Tirón de orejas

Estamos de acuerdo: las pensiones deben subir cada año al ritmo del nivel de vida, porque congelándolas sólo se consigue hacer pobres, algo que no es propio de un país avanzado.

Es de valorar que el presidente Sánchez haya decidido empezar a descongelarlas este año, lo que no va a sacar de la pobreza a los pensionistas más desfavorecidos, pero al menos no los meterá más en la miseria.

Ahora bien, antes de aplicar una subida, sea de la cuantía que sea, hay que abrir la hucha y ver si se dispone del dinero suficiente, porque si se hace con ella vacía y sin posibilidades de llenarla, además de no acabar de hacer pobres, se pone en peligro el sistema de pensiones. Esto es lo que le advierte al Ejecutivo el Banco Central Europeo, y le apunta dos razones para que reflexione y se lo tome en serio: el número de personas jubiladas crece, y el de nacimiento de niños, disminuye. Y si la población envejece y la natalidad sigue en declive, ¿quién va a poner el dinero para pagarlas en unos años?

Tampoco hay que ser miembro del eurobanco para ver el problema que se está generando. Basta con mirar a nuestro alrededor. Todos conocemos familias en las que todos sus miembros son jubilados, todos conocemos personas que se incorporan al mercado laboral cuando ya deberían estar cansadas de trabajar, todos conocemos personas que trabajan sin tener que cotizar o con cotizaciones en oferta, y todos vemos que la cigüeña llega tan tarde que en lugar de hijos trae nietos, y salvo que le dé por traer gemelos, deja un niño y no vuelve.

Resumiendo: Si este tirón de orejas que el Banco Central Europeo acaba de darle al Ejecutivo no consigue que empiece a tomar medidas capaces de frenar esta situación como ya han hecho otros países comunitarios, por muchas manifestaciones que hagan los pensionistas y por muchas promesas que proclame éste o cualquier gobierno, en unos años seremos los ciudadanos los que tengamos que tirarnos de las orejas.