Lunes, 20 de mayo de 2019
Bracamonte al día

La imagen de San Miguel Arcángel vuelve a Peñaranda tras su restauración

Gonzalo Jiménez, máximo responsable de la Fundación Edades del Hombre, presentaba la talla junto a Tomas Gil, responsable de Patrimonio del obispado, Lauren Sevillano, párroco de la ciudad y Silvia Lorenzo, directora de restauración de Las Edades del Hombre
Silvia Lorenzo, Gonzalo Jiménez, Lauren Sevillano y Tomas Gíl han presentado la talla de San Miguel restaurada por Las Edades del Hombre
La imagen de San Miguel ha vuelto por fin a casa este jueves mostrado a los numerosos asistentes su sorprendente cambio tras el intenso trabajo de restauración llevado a cabo. El secretario general de la Fundación Las Edades del Hombre, Gonzalo Jiménez, el director del Servicio de Patrimonio Artístico y Cultural del obispado de Salamanca, Tomás Gil, y el párroco de la ciudad, Lauren Sevillano, han presentado en la iglesia parroquial esta importante intervención realizada en la escultura, en los talleres del monasterio de Santa María de Valbuena.
 
Ambos han incidido de manera especial en la necesidad de valorar y preservar el patrimonio religioso como elemento de identidad de comunidades, ciudades y pueblos y que sean profesionales con la formación adecuada los que conserven y restauren las piezas que así lo precisen.
 
Tomas Gil explicaba, al hilo de la fatídica primera intervención de la talla que se encontraba alojada en la Ermita del Humilladero, que “de los errores hemos aprendido en la Diócesis ya que a raíz de este caso ya no hay ni una sola imagen de cualquiera de las parroquias que pueda ser tocada o tratada si no es con expreso permiso del Servicio de Patrimonio” mientras que el también peñarandino Gonzalo Jiménez destacaba la importante labor realizara por el equipo de restauradores profesionales y afirmaba que, tras esta actuación, “hemos recuperado parte de nuestra historia y nuestra memoria que ya quedara para las próximas generaciones”.
 
INTERVENCIÓN REALIZADA
 
La directora de restauración de la Fundación Las Edades del Hombre, Silvia Lorenzo, ha explicado el trabajo y los diferentes procesos técnicos que han seguido para recuperar una obra que, tal y como explicaba, había sufrido una desafortunada intervención que hacia invisible la verdadera calidad de la obra. “Han sido varias las alteraciones las que ha vivido que habían modificado su morfología inicial, añadiendo y restando elementos originales” afirmaba.
 
La máxima responsable de estos trabajos señalaba que en la última intervención registrada se había añadido una capa cubriente de pintura con mezcla de varios elementos plásticos. 
 
Una vez en los talleres de la Fundación, se procedía a someter a la escultura a las pruebas pertinentes para que pudieran tener un conocimiento y cuantificar los daños para, a partir de esos resultados, poder proceder a la restauración que más se adecuara. Unas pruebas, consistentes en radiografías, estratigrafías, análisis de químicos y catas en diferentes puntos de la escultura, que daban una valoración precisa para iniciar la programación de las tareas a desarrollar.
 
Silvia Lorenzo ofrecía una minuciosa explicación técnica de todos y cada uno de los pasos dados para conseguir la verdadera imagen de este San Miguel Arcángel, que procede del siglo XVII y que contenía, además de la original, una intervención con químicos en el siglo XIX y la última realizada a lo largo de estos años. 
 
Una importante acumulación de capas que obligaba al equipo a comenzar por la retirada de elementos impostados que la figura había adquirido en diferentes épocas. Una vez iniciados los procesos comenzaron a descubrirse restos de estratos de épocas anteriores e incluso restos de la policromía original de la talla, con evidencias de estofados sobre oro y plata. Los trabajos se han basado en el objetivo principal marcado desde el principio como era el de recuperar todos los posibles restos originales de la pieza, además de procederse a reintegrar los volúmenes necesarios para comprender la iconografía de la imagen.
 
Unos trabajos que finalmente hoy han dejado ver una escultura con iconografía, estilo y materiales propios del siglo XVII que ya se encuentra ubicada en la Sacristía de la iglesia parroquial, pudiéndose visitar en los horarios de misa, además de plantearse ya la idea de que sea esta la imagen del Patrón que procesione el 29 de septiembre, recuperando así una talla tradicional de la ciudad.