Sábado, 21 de septiembre de 2019

Miguel

Miguel González Astudillo 

“Cada generación tiende a pensar que está viviendo tiempos excepcionales que carecen de precedentes y que jamás volverán a repetirse”.

Muchas veces pienso en esta aseveración cuando vienen a mis recuerdos el nombre de mi buen amigo-“Miguelón”-Miguel González Astudillo (q.e.p.d), pues estoy seguro de que él estaba convencido y orgulloso de poder haber vivido y ser testigo fedatario de hechos excepcionales en su época y ello sin retroceder a tiempos de los romanos. Pero la verdad es; que se perdió con su “marcha”, totalmente involuntaria, los avances tecnológicos que ha habido en los últimos años y que a él le habría complacido ser testigo también, unos cambios, que generaciones como la suya y anteriores; no podían ni haber imaginado.

-Y lo anterior no lo digo, aunque también, porque él fuese  reconocido por haber sido pionero habitual de la “movida” salmantina de su época en los 60. Lo digo por su manera de ser y proceder en general y que como para “muestra vale un botón”,  puedo contaros que Miguel y aunque parece un cuento… no lo es: “Hace ya mucho tiempo junto con un amigo afín, con la disculpa de ir a trabajar a Francia llegaron hasta Paris. Llevaban algún dinero, pero trascurridos quince días tuvieron que pedir urgente ayuda en el-Consulado-el cual muy amablemente les puso en el tren hasta Salamanca, pasando por Medina del Campo. Miguel y su amigo sólo vieron la-Torre Eiffel-una mañana borrosa entre la niebla. ¿Oye macho, aquello es la torre?... Lo suyo fue la noche ¡hasta que se le acabaron las “perras”!

-Lo dicho; a Miguel no le gustaba estudiar, y a pesar de que le atraía ver como su padre (un gran médico-rural) ponía inyecciones y él no se mareaba cuando asistía acompañándole en los problemas que tenían que resolver los médicos de pueblo, se marchó a Elche para trabajar en una fábrica de calzado y luego fue “currante” en –Béjar-en una fábrica textil. Pasado un tiempo “entró” en-Hispano Olivetti-más tarde en “Cuétara-, de donde Miguel “el de Cuétara”… hasta que se fue a “La PAMPLONICA” y un-Laboratorio de Productos Farmacéuticos-…

-Pero Miguel. ¿No hubiera sido mejor el estudiar?

-Es posible, pero ya te he dicho que no me gustaba, además, comencé a ganar dinero muy pronto y ya no supe salirme de la cadena. La venta era difícil pero bonita por el contacto que tiene con la gente y también lo cierto es que: “que no podemos ser otra cosa que lo que siempre hemos sido” y la gran paradoja es que todo ha cambiado a nuestro alrededor, pero nosotros somos sustancialmente los mismos. Y añadiendo más, pienso que el carácter es inmutable y viene determinado por nuestra infancia. Está escrito en nuestros genes…

-Cualquiera, después de lo anterior manifestado por Miguel, le pregunta algo más al respecto, no obstante le insinué.

-¿Has plantado algún árbol?

-He plantado dos. En el año 59 planté dos cipreses a la puerta de la-Casa del Médico- (mi padre) en Navacarros que son ahora gigantes. Pero, te “veo” venir; así que te digo que no escribí un libro y que sólo he montado en avión.

-Está visto que no es mi día como entrevistador, pero insistí tozudo. ¿Tengo entendido que eras una especie de “Rey de la Movida” en los 60?

-¡No exageres hombre! Te diré que, nuestro entorno evolucionaba vertiginosamente y que había que adaptarse… ¡sabe Dios lo que verán las nuevas generaciones, para bien o para mal! Pero la verdad es que era una gozada pasear por la noche en las calles de Salamanca, aquellas eran unas “movidas” sanas en compañía de buenos amigos. Lo que imperaba eran los “guateques” en casa de alguien que tenía tocadisco y a bailar. Los paseos por la-Plaza Mayor-, unos “pa” la derecha, otros “pa” la izquierda. Transitar por la “senda de los elefantes” en –La Calleja-(lo decían, ya que alguno terminaba después del “bebercio” con una “trompa” regular). Y los domingos al futbol y a la salida, antes de ir al cine, pasabas por-Casa Vidal-, o –La ISLA-, o-EFREN-. Podías “hacer” partidas de dominó en-El Gallo-,- Villarrosa-,-El PASAJE-, o-SIMU-. También partidas de billar ¡muchas! En la-Calle Prior-. Y si era el jugar a “La Rana- tenías que ir hasta la Aldehuela en-Casa Chan-… Y si te gustaba el baile ¡que se llevaba mucho! Podías hacer “exhibiciones” en el-IDEAL-o-El AVENIDA-, siempre lleno de “marmotas” (con perdón) y soldados. Y ya era el “colmo”, si tenías un amigo poseedor de un “600”, pues entonces te desplazabas a algún pueblecito de los alrededores a sus fiestas y a disfrutar del baile “agarrao” al son de la música de tamboril.

-Y, querido amigo Anselmo; aunque muchos no se lo puedan creer (tú sí, ya que lo viviste)… Los amigos íbamos a escuchar los sermones que decían aquellos curas, oradores fenomenales, en-LA CLERECIA-, -LA PURÍSIMA-, y –LOS CARMELITAS-. Y ¡ojo! Si había que hacer-Ejercicios Espirituales-Pues se hacían… ¿Tú los hiciste?... ¡Yo también!

-A mi manera; ha sido un placer hoy recordar, someramente, al buen amigo-Miguel González Astudillo-“MIGUELÓN”-… ¡una buena pieza! Pero enorme persona y amigo. Ello hace bueno lo que ya escribí otras veces: “Nuestro entorno evoluciona vertiginosamente, nos hacemos viejos sin darnos cuenta (y otros “sencillamente” se mueren) pero el pasado se difumina y sólo queda en nuestra memoria. Aunque nos sigan sorprendiendo los nuevos acontecimientos.

Y, escucha Miguelón (estés donde estés) tengo que decirte que: “Por aquí ahora andamos inmersos en disquisiciones imprevisibles. Precisamente hoy leo: “Mañana los poderosos del-MUNDO, que se citan en-DEVOS-, afrontan un reto vital para el futuro; evitar que la digitalización conforme un orden bipolar con más desigualdad y abone el auge de los populismos”. Por Diossssss diría a esto, nuestra inefable amiga Mari-Loli, a la que tú y yo conocimos.

-Y, esta va por ti, querido Miguel. Alguien ha dicho: “El mundo está cambiando vertiginosamente (que lo sepas amigo), demasiado. Pero ello, no nos está haciendo ni más sabios, ni más felices”. Pues eso.

Y ya lo sabéis, que personas singulares son: “Aquellas que pasaron “por aquí” y dejaron su –HUELLA”. Pues eso, otra vez.