Miércoles, 23 de enero de 2019

Una semana muy pedagógica y con grandes avances.

Un ejemplo de eficacia Popular, bolardo retráctil para controlar el acceso a la zona peatonal. Apenas se usó en su momento, ya eliminaron la parte de comunicación .

Esta semana que finaliza ha sido interesante, instructiva y clarificadora en actos y declaraciones públicas del equipo de gobierno municipal, con la aquiescencia naranja que permiten que sigan siéndolo. Hemos sabido que pagar de fondos municipales (por si alguien todavía no lo tiene claro son los impuestos que recauda el Ayuntamiento a la ciudadanía) a la empresa privada que gestiona la Ciudad Deportiva de La Aldehuela una mariscada en Alcorcón, como es sabido municipio contiguo a 220 km. donde se asienta ese instalación y ribereño del Tormes, es “defensa de los intereses generales de las salmantinas y salmantinos”, y consigue “hacer de Salamanca una ciudad mejor, más cómoda y habitable para los vecinos y con más oportunidades”, según dice el equipo de gobierno en una nota de prensa.

También parece ser que consiguen ese efecto los 1.700 euros subvencionando una cena de Navidad o los 500 en consumiciones en su propio bar. Supongo que los millones de euros municipales que graciosamente se perdonan o regalan a estos gestores privados tan eficaces nos deben estar poniendo en el umbral del paraíso. Dicen los demagogos y manipuladores de Ganemos, quédense solo con estas palabras según fuentes municipales y no con lo que sigue, que la cifra es de 15’8 millones en cuatro años. Justo en el momento en que los luchadores contra la corrupción y el despilfarro van a eliminar los chiringuitos de la Junta de Andalucía. Supongo que las “externalizaciones” del Ayuntamiento de Salamanca como Fundaciones y otras no forman parte de esa categoría. Ni tampoco aumentar los asesores para la Alcaldía. Es mejor eso que acabar con las numerosas vacantes en la plantilla municipal, incluida la de repente menguante Policía Local.

Y ya que mencionamos Andalucía, en perfecta coherencia con lo que allí ha ocurrido, el recién llegado a la política Fernández Mañueco, declara que su apuesta se basa, “con carácter general”, en que gobierne la lista más votada y evitar el gobierno de los “perdedores”. Añade que después del éxito de las políticas de su partido en Castilla y León, 167.000 habitantes menos desde que llegaron al poder en 1987 mientras España ganó 8 millones, representa un “proyecto renovado”, se han hecho “bien las cosas” y estimó que Castilla y León está en “unas condiciones óptimas para afrontar el futuro con esperanza”. Aunque no explica quién es esta.

Mapa elaborado por el Centro de Estudios Demográficos de la Universidad Autónoma de Barcelona sobre Sostenibilidad Demográfica, publicado en julio de 2017.

Y volviendo a nuestro municipio, el también recién llegado a la política y nuevo alcalde se acordó de repente del llamado Consejo del Alfoz desaparecido durante 3 años. Sí esa cosa que preside él, como remarcan siempre, y reúne a alcaldes del entorno de Salamanca para hacerse alguna foto de cara a las elecciones municipales y dar la sensación que hacen algo conjuntamente. Y en un clásico ejercicio de acuerdo por consenso reclamó para si las competencias de todos para “conseguir una mejor dotación, ordenación y coordinación de los servicios de transporte público de viajeros en taxi”, según otra nota municipal. También hablaron, ¡vaya qué curioso!, de extender SALenBICI al Alfoz, algo a lo que se había opuesto el Partido Popular en varios municipios.

Lo rematan mencionando el transporte público colectivo, del que siempre hablan pero no van más allá para conseguir un mejor y más eficaz servicio que permita corregir sus lamentables cifras. Por supuesto nada de hechos o acuerdos, sino inminencias de una ponencia técnica para poner en común y debatir el anteproyecto de la explotación del transporte metropolitano en el alfoz y su entorno, que ha elaborado la Junta. Supongo que evaluará el desastre de los últimos años, ya sabemos lo autocríticos que son. Lo de siempre cuando se acercan las elecciones municipales, pero con esto les va bien.

En la farola, encima de la señal de 30, la cámara que controla el acceso de vehículos a zonas peatonales, el nuevo sistema que tardó años en funcionar. Supongo que no habrá sido gratis, tampoco el del bolardo.