Jueves, 23 de mayo de 2019

Patricia Benito realiza un canto a la magia de lo cotidiano con su libro de poemas ‘Tu lado del sofá’

Tras el éxito cosechado con su primer libro de poemas ‘Primero de poeta’, la escritora canaria se embarca en una nueva aventura con esta nueva publicación

Patricia Benito presentó esta tarde en la Librería Santos Ochoa de Salamanca su libro de poemas ‘Tu lado del sofá’. La escritora canaria vuelve a apostrar por los poemas en esta nueva publicación tras el éxito cosechado por su primer libro de poemas ‘Primero de poeta’.

Sinopsis

Tu lado del sofá es una despedida. Son los pedazos que no me atreví a rescatar del naufragio. Es un duelo a vida contra el espejo. Un sentirme nosotras. Es ser casa, canción de domingo y paz.

Es un cuarto creciente a medio tempo. Es aprender a echar de menos sin que duela. Son todas esas veces que dejé de hacer por miedo a perder. Tu lado del sofá es recuperar – por fin – el metro sesenta desde el que partí.

Biografía de la autora

Patricia Benito (Las Palmas, 1978). Nací en una isla y no sé nadar. He vivido en tres ciudades, nueve hogares y alguna casa. Me he enamorado una vez. He bajado corriendo de un tren en llamas y he visto explotar una bomba. No creo en las cosas que duran para siempre. O sí, no lo sé. Las fresas, con leche condensada.

Cada cierto tiempo necesito cambiar cosas de sitio, ya sean muebles, personas o toda mi vida. Si no viajo, no puedo respirar. Tengo incontinencia sentiverbal. Me pierdo en cualquier atardecer, a ser posible con mar. Prequiero demasiado rápido y desquiero demasiado lento. No recuerdo la última vez que me dormí pronto. Mido el tiempo en medias cervezas y no hago planes a más de cerveza y media.

Lloro en las manifestaciones cuando oigo a Labordeta. Te necesito cerca, pero no encima. Siempre voy con el más débil. No imagino un mundo sin queso, ni sin chocolate. Casi siempre es mejor dar que recibir, y no estoy hablando de sexo; no solo de sexo. La reina de mi casa es una gata coja que no para de ronronear. La empatía debería mover el mundo, no solo el mío. Si has leído hasta aquí, te puedes quedar.