Miércoles, 22 de mayo de 2019

“Crecer en socios, actividades y facturación es la constante para Cobadú de los últimos años”

Cifras récord para la cooperativa, más de 10.500 socios y casi 500 nuevas altas al año, y una inversión prevista entre 2018-2020 de más de veinte millones de euros

Sede proncipal de Cobadú en Zamora / FOTOS: ÁNGEL MERINO

Más de 10.500 socios, con una media de casi 500 nuevas incorporaciones al año-, una producción en torno a los 650 millones de kilos de piensos y un volumen de facturación récord que en 2018 rondará los 338 millones de euros avalan a la Sociedad Cooperativa Limitada Bajo Duero (Cobadú) como la mayor empresa de Zamora, la primera cooperativa de Castilla y León y la segunda de España de primer grado. Cobadú, que inició su andadura en 1982 con 380 socios fundadores, es a día de hoy un referente en el sector de la agricultura y la ganadería. Una cooperativa en constante crecimiento, tanto en socios como en actividades, y con una inversión prevista entre 2018-2020 “por encima de los veinte millones de euros” en la mejora y ampliación de las instalaciones, y que como explica Rafael Sánchez Olea, director general de Cobadú, “nos lo permiten los recursos que tenemos cada año, la incorporación de nuevos socios y el volumen de facturación”.

“En 2019 seguiremos haciendo socios, estamos en un volumen de casi 500 socios nuevos al año, tanto en zonas históricas de la cooperativa, como Zamora y Salamanca, como en zonas limítrofes de nuestro radio de actuación”. Un dato importante porque, como señala Sánchez Olea, “mide el grado de adhesión, de satisfacción o de interés que el agricultor o ganadero tiene por incorporarse a nuestro colectivo”. En 2019, y al igual que en años anteriores, “vamos a crecer en socios, en actividades y en facturación, y esa es la constante para nosotros de los últimos años”. Otro dato no menos importante son los más de 3.000 clientes con los que ya cuenta Cobadú en la zona centro, Extremadura y Portugal.

Acercar la cooperativa a los socios es clave, y para ello Cobadú cuenta con 15 almacenes repartidos fundamentalmente entre Zamora, donde se ubica su sede y cuentan con tres fábricas de pienso, y Salamanca, más uno en Medina de Rioseco (Valladolid) y Plasencia (Cáceres). “Nuestro ratio de inversión en los últimos años”, tal y como explica Sánchez Olea, “está en una media de 5 millones de euros anuales, porcentaje que aumentamos cuando coincide algún año en el que hacemos una instalación nueva”.

La infraestructura de Cobadú en Salamanca, con más de 2.500 socios en esta provincia, “es muy importante”, subraya Sánchez Olea. “Tenemos almacén en Salamanca capital, que vamos a hacer nuevas instalaciones, en Guijuelo, Torresmenudas, contamos con locales alquilados en Alba de Tormes, Ciudad Rodrigo, La Fuente de San Esteban y Vitigudino. En este último, “hemos incorporado recientemente unas parcelas en Vitigudino para hacer instalaciones propias”.

Al servicio del socio

“En Cobadú siempre hemos tenido la sensibilidad de atender y detectar las necesidades de nuestros socios”. Esta ha sido, en palabras de su director general, una premisa en la cooperativa en sus casi cuatro décadas de andadura. El compromiso con sus socios ha llevado a Cobadú a apostar siempre por la diversificación de productos y servicios en apoyo a su actividad ganadera y agrícola.

“Aunque se nos conoce más como fabricantes de pienso compuesto, aumentando las ventas año tras año de una forma muy importante, también vamos incrementando las comercializaciones ganaderas en terneros, leche, cerdos y corderos”, a lo que hay que añadir, tal y como explica el director general de la cooperativa, el aumento en la comercialización de los productos zoosanitarios y la mayor demanda del servicio veterinario, contando actualmente con 21 veterinarios. Precisamente en el sector de la ganadería uno de los proyectos a impulsar durante 2019 es el relativo al control reproductivo en vacas de campo, vacas nodrizas y toros.

“También somos importantes por el potencial que tenemos en agricultura”, contando con centro de selección de semillas, dos secaderos de maíz, deshidratadora de alfalfa, planta de fertilizantes o gasocentros con cinco camiones propios, a lo que se se suman otros servicios como comercialización de fitosanitarios, análisis de tierras y aguas, información de proyectos, licencias constructivas o seguros agrarios.

En sus instalaciones centrales la cooperativa cuenta también con un supermercado, almacén de productos agrícolas y ganaderos, servicios administrativos, correduría de seguros, servicio de telefonía o taller de neumáticos, entre otros.