Lunes, 20 de mayo de 2019

La labor integradora de Asecal a través de la educación de calle

Una de las entidades sociales que ha contribuido a consolidar el programa dirigido a niños y jóvenes, con especial atención a aquellos en situaciones de desventaja y/o exclusión social, que inició su andadura en Salamanca en 1997
En la sede de Asecal, en el barrio Vidal, estos días la campaña de navidad y la recogida de juguetes son las protagonistas. Fotos: Alberto Martín

Asecal es una de las entidades sin ánimo de lucro de carácter social que asentó en Salamanca las bases de lo que hoy se conoce como educación de calle. Una herramienta de intervención social y que, como programa de calle con menores, inició su andadura en Salamanca en 1997. Un programa dirigido a niños y jóvenes, con especial atención a aquellos en situaciones de desventaja social y/o exclusión social. La calle, por ser uno de los principales escenarios de socialización junto a la escuela o la familia, también es el espacio preferente para la puesta en marcha de proyectos socioeducativos destinados a crear lugares de convivencia, de participación, de compromiso con la comunidad y de encuentro saludable. 

  “Hacemos una labor importante, aunque no siempre es visible”

“En aquellos años era un poco lo que hacíamos la gente que trabajábamos en los barrios, en las asociaciones, y que nos recorríamos la calle, los parques, las plazas... porque entendíamos la calle como espacio de socialización, y en ese momento tampoco había una red de centros cívicos o de participación en la ciudad”, tal y como recuerda la educadora social Mercedes Iglesias. Eran los años en los que también daba sus primeros pasos el Plan Municipal sobre Drogodependencias, por lo que al principio era una labor más preventiva, especialmente para fomentar hábitos de ocio saludables entre los más jóvenes. Si bien esa labor de calle, “fundamental para conocer las inquietudes y demandas de los chavales” también sirvió para constatar que “era importante que ellos supieran donde encontrarnos de manera voluntaria”.

En Vidal desde hace 16 años

Se trata no solo de “tener al educador de calle como figura de referencia” sino contar un espacio físico. Así abría sus puertas hace más de 16 años el punto de encuentro de referencia de Asecal, en la calle Plateros, por donde han pasado centenares de niños, jóvenes y adultos durante este tiempo. “Empezamos con 10-12 ordenadores, porque en esa época los chavales iban a los cíber, y creamos este espacio en el que fuimos haciendo talleres y actividades de ocio y tiempo libre”. La zona de acción de Asecal son los barrios Vidal, Pizarrales, El Carmen, Capuchinos, San Bernardo, Blanco y Oeste.

La sede de Asecal es un espacio abierto que reúne cada lunes, miércoles y jueves (en horario de 16.30 a 19.30 horas) a una media de 35 usuarios, de entre 6 y 18 años, del programa de Educación de calle.

La metodología de los educadores de calle se ha ido adaptando a los cambios de la sociedad, pero sobre todo “a las necesidades reales” de la población infantil y juvenil, como subraya Iglesias. “Hemos visto que había otras cosas que hacer y otras necesidades que no se cubrían”, apuntan desde Asecal. Con el esfuerzo, dedicación y labor de los educadores sociales, la confianza de los usuarios y el respaldo de las instituciones, el programa de Educación de calle se ha consolidado y, a día de hoy, constituye una pieza esencial en la red de apoyo y atención a la población y en el tejido asociativo de los barrios. En el año 2003 el programa de Educación de Calle crece y se abre a los mayores, dirigiéndose en especial desde Asecal a los usuarios de Vidal, San Bernardo y Oeste.

“Hacemos una labor bastante importante, aunque no siempre es visible”, apunta Iglesias. Así, también hay que destacar otro apoyo fundamental que brindan desde Asecal, es el apoyo escolar a partir de los 6 años, tres días a la semana (lunes, martes y miércoles). “Estamos en contacto con los centros educativos y eso nos permite ayudar mejor a los chavales”.

Labor integradora

Favorecer la integración social es clave en uno de los barrios, Vidal, con más población inmigrante. Desde Asecal organizan actividades encaminadas a romper estereotipos y a fomentar la convivencia, por ejemplo “han venido las mamás de los niños a hablarnos sobre su cultura y sus tradiciones”.

También realizan actividades intergeneracionales, con la participación de niños y mayores, como el vídeo de felicitación navideña que han realizado este año. Y precisamente en estos días en Asecal están afanados con la campaña navideña, con la el veterano concurso de puzzles Ciudad de Salamanca, y con la exitosa recogida solidaria de juguetes. De hecho, el espacio está lleno de juguetes donados y de papel de regalo y que estarán listos antes del próximo día 4 (12 horas, con la visita de los Reyes Magos).

Apuesta firme por la educación de calle

El Ayuntamiento de Salamanca duplica el presupuesto destinado a una nueva edición del programa Educación de Calle hasta los 280.000 euros. La labor educativa de este programa va dirigida a los niños y niñas, adolescentes y jóvenes de los barrios de Buenos Aires, Garrido, El Rollo- Puente Ladrillo, San José, Centro, Pizarrales y San Bernardo. El pasado año casi 1.700 personas participaron en esta propuesta municipal y se trabajó a lo largo de todo el año con más de 200 familias.

Entre los principales objetivos que persigue este programa se encuentra el de promover, apoyar y trabajar conjuntamente el desarrollo comunitario; prevenir el consumo de drogas y promover hábitos de vida saludables en la población infanto juvenil; y reactivar el proceso de socialización de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes objeto del programa mediante el acompañamiento personal y la mediación social del educador.

FOTOS: Alberto Martín /Asecal