Jueves, 23 de mayo de 2019

Peralta

Juan José Peralta siempre tuvo que trabajar duro

Nació Juan José Peralta en Narros del Castillo-(Ávila), pero como su padre era guarda-agujas de RENFE-, fue trasladado a Babilafuente cuando él era un niño. En esta localidad salmantina asistió a la Escuela con los maestros Don Julio y Don Toribio pero durante muy poco tiempo pues tuvo que “ponerse” a trabajar “donde le llamaban” y así cuando contaba con doce años de edad lo hizo en la-Fábrica de Ladrillos-del pueblo, cuyas ruinas actuales y su alta chimenea de ladrillos rojos desvaído para la salida de humos (hoy día caída la mitad) se puede ver al pasar por la transitada carretera comarcal que va hasta Salamanca. Y que a Peralta le traen lejanos recuerdos de un trabajo durísimo manual y mucho sudor añadido.

-Y, sobre este trabajo, sobre-humano del que siempre estuvo inmerso tenemos mucho hoy que hablar y escribir y de ello le volveré a preguntar uno de estos días cuando a mi paso por el pueblo de Babilafuente le vea transitar en su bicicleta de paseo o mientras tomamos un café o lo que se tercie en el Bar –OSDAMA-. Pues tal como ha cambiado esto “esto del trabajo manual”, y lo que “te rondaré morena”, pues dicen que: “Cuanto mayor rendimiento tienen las herramientas digitales, menor desempeño tiene en trabajador manual”… ¿Qué te parece Peralta? Aparte de contestarme seguramente y ligeramente cabreado; “a buenas horas mangas verdes” él y yo  estamos absolutamente de acuerdo en que: “Las máquinas nunca podrán sustituir totalmente a los humanos; absolutamente no. El elemento fundamental del desarrollo siempre vendrá de la parte humana de la máquina o de los humanos. La imaginación y ciertos elementos que son intrinsecamente humanos, seguirán siendo humanos”. Pues eso.

Era por el año ¿de gracia?... no lo recuerdo sinceramente, de 1995 cuando le hice una entrevista a –Peralta-, los dos sentados cómodamente y ¡relativamente jóvenes! En el –Bar Castor” (ignoro si actualmente continua siéndolo) de Babilafuente, un sábado del mes de abril el de ¡aguas mil! Pero que aquel año no estaba cumpliendo los vaticinios y había una pertinaz sequia.

Nuestro amigo Jacinto Prieto nos llevó hasta allí y luego nos invitó a unas ricas cervezas… la vida continuaba. Y la entrevista empezó: Nos habíamos quedado antes de las-Reflexiones en voz baja-, en “mucho sudor añadido”… ¡y tanto! Pues después del “derrotador” trabajo con los ladrillos-Peralta- en su afán por aprender daba “paso” con una chica de “Los Pedrines” una familia del pueblo (y me dijo él convencido), que allí fue donde aprendió lo poco o mucho que sabe y que “aquello” fue muy importante y beneficioso en su vida.

Pero sin transición le llegó oro duro trabajo en la construcción de los-Canales de Riego-en el pueblo y que significaron, en su momento, un cambio radical para aquel lugar eminentemente agrícola de secano. Allí estuvo un tiempo hasta que decidió marcharse en busca de nuevos horizontes el extranjero, lo hizo eligiendo Francia donde tuvo que trabajar “dándole” duro con la remolacha y también a la manzana en jornadas interminables siempre en trabajo manual. Llegado un momento vuelve otra vez a Babilafuente y ¡mira por donde! se “encuentra” de inmediato otra vez con la remolacha… ¿Cuánta habrá tratado, cuidado, regado y cortado en tantos años? Por ello,  tal vez por ello, cambió de oficio y estuvo durante tres años en el –Matadero de Conejos-donde el trabajo manual ¡tampoco es manco! Y allí se jubiló. Vamos… como para volver a recordarle a –Peralta-eso que se pregona tanto ahora: “La Organización Mundial de la Salud-OMS-lleva años advirtiéndonos de que debemos realizar un mínimo de 150 minutos de ejercicio aeróbico a la semana para estar sanos”. Después de su duro trabajo con los ladrillos, los canales, la remolacha, las manzanas y… los conejos”. ¡Vamos hombre! Ni mentarlo.

-Podemos recomendarle sin embargo; que ya qué dejo la caza en la que era un verdadero experto y cazador de muchas jornadas cinegéticas de sol a sol junto a sus hijos y el amigo Jacinto “pateando” por tierras de remolachas y trigos por el bien conocidas en otros trabajos duros; que se dedique ahora a montar en bicicleta, que juegue al mus con sus paisanos amigos y  a organizar una buena barbacoa con ricas viandas y buen vino y amistad.

-Le podemos aconsejar también que: “Si un buen día, quiere sentirse “realizado” y agusto, se desplace sin premura hasta “los altos de los Pinares sitos cerca del –Balneario-de las buenas aguas, desde donde se divisa nítidamente el armazón semiderruído de la –Fábrica de Ladrillos- donde trabajó durísimamente durante algunos años y donde dejó, sin duda, parte de su vida” y… ¡que le haga un corte de manga!

-Llegados hasta aquí y olvidando la historia tan conocida de la evolución de la Entrevista al paso de los años… “podríamos afirmar que no hay entrevista que no nos enseñe algo sobre la mentalidad y la vida del entrevistado. Entonces el lector agradece la oportunidad que se le ofrece de conocer un poco más o descubrir, si llega el caso, al personaje”

-Esa es precisamente la intención que me ha llevado hoy ante vosotros, los lectores; conocer y descubrir a un nuevo personaje singular anónimo y “muy de pueblo” el amigo Juan José Peralta. Fue para mí un placer aquella charla en aquel es de abril, “el de las aguas mil” en el año de 1995 sábado. Mes que en aquel momento no cumplía con las previsiones y los vaticinios y había una pertinaz sequía… aunque es bien cierto que… ¡mucho ha llovido desde entonces hasta ahora!

Y, no olvidéis que persona singular es aquella que “pasó por aquí” y dejó su-HUELLA-(pisadas de los pies del hombre o la mujer en la TIERRA) Pues eso.

 

  • Juan José Peralta (centro) de caza