Martes, 18 de diciembre de 2018
Béjar al día

Los tres millones de euros de la Junta supondrán un gran impulso para La Covatilla

La inversión ayudará en la adquisición de nuevos cañones, un nuevo tendido eléctrico, la compra de un segundo telesillas desembragable y la construcción de una balsa de agua a media altura

Estación de esquí Sierra de Béjar La Covatilla / FOTO DE ARCHIVO

Las pistas de La Covatilla ya están siendo pisadas por las máquinas, con la intención de abrir la estación, si las condiciones climáticas lo permiten, a principios del mes de diciembre.

Durante la visita esta mañana de la consejera de Economía y Hacienda de Castilla y León, Pilar del Olmo y ante el anuncio de financiación para el Plan de Reindustrialización que invertirá tres millones de euros en La Covatilla, el alcalde de Béjar, Alejo Riñones ha destacado que este la estación de esquí es el proyecto más importante de los últimos 50 años, pero que nacio con ciertas carencias que se acusan los sábados y domingos, cuando la afluencia de esquiadores es mayor.

El Alcalde ha hablado de cuatro necesidades, que no se cubrirán en total con la inversión de la Junta, pero para las que supondrá un gran impulso esta inyección económica. Una de ellas es el tendido de una nueva línea que aumente la energía, que habría que llevar desde La Hoya hasta la estación, un total de nueve kilómetros. Otra sería la adquisición de nuevos cañones para innivación artificial, presupuestados en dos millones o dos millones y medio de euros. La tercera sería la instalación de un nuevo telesillas desembragable de seis plazas y la última la construcción de un embalse de agua a media altura, entre los 2.000 o 2.200 m. de altitud, las instalaciones se encuentran a 2.000 m de altitud y la zona más alta, la de El Canchal Negro, a 2.400 m.

Riñones ha destacado que el pasado año se recibieron unos 53.000 esquiadores, por lo que se estima que contando a los acompañantes, la cifra rondaría los 150.000 visitantes relacionados con el esquí durante la temporada de nieve, lo que supone un gran impacto en toda la comarca de Béjar y desde El Barco de Ávila hasta la localidad cacereña de Hervás, para las 73 casas rurales y para el resto de alojamientos, restaurantes y comercios.