Miércoles, 19 de diciembre de 2018

El mercado de la saudade

Los productores portugueses tienen en Ecoraia un escaparate perfecto para mostrar al público salmantino sus productos más tradicionales

Los quesos de oveja y cabra de la Beira portuguesa son protagonistas en Ecoraia/ RMG

El encuentro con los productos salmantinos y portugueses rayanos se ha convertido ya en un clásico que tiene lugar siempre antes de Navidad. A través de los productos tradicionales se hace posible conocer también la cultura de las regiones de la Beira Alta y la Beira Baixa portuguesas, vinculada al pastoreo, la viticultura y el cultivo de otros frutales.

“Nos dedicamos, sobre todo, al mercado de la saudade”, nos cuenta Paulo Tourais, de Sabores y Saberes de la Beira Baixa, una empresa dedicada a llevar la Beira Baixa a cualquier parte del mundo. La mayor parte de sus clientes son portugueses procedentes de la región o apreciadores de sus productos que viven en Lisboa, Oporto o cualquier rincón de Europa, Estados Unidos o Brasil.

La antecesora de Sabores y Saberes de la Beira Baixa fue ‘CoviSerra’ desde donde comenzaron a distribuir los quesos, vinos, embutidos y panes de la Beira Baixa a los restaurantes de la región y de otras zonas del país hace 28 años y que los ha convertido en especialistas en venta de carne de caza para restaurantes. De ahí surgió la empresa para la distribución internacional. En 24 horas colocan cualquier producto en cualquier destino de Europa. Podemos recibir en casa un pan de la Panadería Dias, de Tortosendo (Covilhã), ganadora del concurso Mejor Pan de Portugal de este año. Eso sí, si tiene que viajar en avión, el pan nos saldrá por 14 euros, cuando en la tienda vale 2,50. Matar saudades no es barato cuando hay largas distancias de por medio. Por eso, Ecoraia es una oportunidad de matarlas para los portugueses residentes en nuestra ciudad y para todos los salmantinos cuyo paladar ya es apreciador de los productos beirões o siente curiosidad por probarlos. Sigue contándonos Paulo Tourais que lo más habitual es que los pedidos sean grandes y de varios productos porque, a partir de 60 euros, los portes son gratis.

Habituados también a trabajar el mercado internacional y la red ibérica están en la Quinta do Pomar, en Soalheira (Fundão), donde Joaquim Duarte Alves y familia se dedican desde hace muchos años a la producción de quesos de oveja Merina y de cabra Charnequeira o Serrana. Soalheira es una pradera fértil situada a los pies de la falda sur de la Serra da Gardunha, frente a las llanuras que se abren paso hasta el Alentejo. Es una tierra donde la población se ha dedicado tradicionalmente a la fabricación artesanal de calzado y al pastoreo. En Soalheira abundan las queserías que forman parte de la denominación de origen Beira Baixa y cada mes de mayo se celebra aquí una Feria del Queso que incluye un importante concurso del sector.  

Sonia Marroyo está en esta edición de Ecoraia en representación de los quesos de la familia Alves y de todos los productores de Fundão. A esa tierra llegó hace veinte años desde Alcántara, en Cáceres, para perfeccionarse en la fabricación artesanal de queso, oficio al que se dedicaba también su familia. Y como ella dice “para aprender mejor el oficio me casé con el hijo del quesero…” y en la Beira Baixa trabaja con dedicación desde entonces, reconociendo que “cada vez vendemos más fuera de la región y fuera de Portugal, pero todo es a base de mucho trabajo”. Sonia Marroyo ama, verdaderamente, sus quesos.

En España los quesos de la Quinta do Pomar de Soalheira se conocen particularmente en la Raya cacereña y en las tiendas delicatesen de Madrid y el País Vasco. Vinculada con el País Vasco está la Ruta Europea del Queso, pues fue una idea original de los productores de la D.O. Idiazábal. Sonia Marroyo anima vivamente a todos los productores de queso salmantinos a interesarse por las condiciones necesarias para formar parte de esta red europea, que tiene como fin convertir el queso en un itinerario cultural europeo, uniendo los diferentes territorios queseros en su diversidad para que tengan mayor fuerza en su proyección europea. Todo ello es vertebrado a través de una estrategia común y múltiples proyectos complementarios, dentro del ámbito agroalimentario y turístico y siempre con el mundo del queso como argumento.

La Ruta Europea del Queso está formada actualmente por 9 regiones queseras de Europa, englobando a 19 municipios. El Queso de Fundão (Portugal) es una de las tres portuguesas, donde están también las españolas Torta del Casar, Cabrales o Mahón.

Los quesos de la denominación de origen Beira Baixa más populares son el Queso Amarillo, llamado así por su aspecto, y el Queso Picante, de fuerte olor y sabor ligeramente picante, que se debe a su particular proceso de curación, encima de la paja del trigo durante más de un año, tiempo durante el cual es sacado temporalmente de la paja para ser lavado, secado y vuelto a colocar.

Encontramos en la feria Ecoraia diferentes variantes del Queijo Serra da Estrela, que abarca una amplia región desde Celorico da Beira hasta Mangualde, desde Seia hasta el valle Cova da Beira, mudando su nombre simplemente por el genérico Queijo da Serra.

Muchos de los quesos que encontramos en Ecoraia han ganado premios en el Concurso de Quesos de Portugal, como la marca Vale do Côa, de la empresa Lacticoa, ganadora del segundo premio en queso de oveja de larga curación y en el de oveja mantecoso, así como en la categoría de nuevos sabores, con un queso de cabra curado con piripiri. Los quesos de la Quinta do Pomar también obtuvieron el segundo premio en queso mezcla de oveja y cabra curado y muy curado.

Vinculado con el pastoreo, encontramos dos puestos que exponen diseños en burel, tejido 100% lana virgen, que tradicionalmente era usado para confeccionar las capas de los pastores, ya que su tejido compacto hace que resulte impermeable. Hoy en día el burel vive un nuevo auge, pues muchos diseñadores portugueses se han arriesgado a usarlo en nuevos patrones y complementos, como calzado o bolsos, pero también debido al uso que está teniendo en el diseño de interiores, tapizando paredes o muebles, pues es un gran aislante.

Las tijeras de esquilar de Mateus Miragaia son casi una reliquia. Mateus Miragaia es el último herrero artesanal de la Beira y vive en Jarmelo.

Los quesos y los vinos son lo que más abunda en esta feria. Vinos de la denominación de origen Beira Interior, como los de la Quinta dos Termos, en Belmonte; Baraças, en Pinhel, o la Adega Cooperativa de Figueira de Castelo Rodrigo. También llaman la atención los aceites de oliva virgen extra, como los de la empresa Loca, que con su marca O Português se ha colado en el mercado internacional, donde su aceite con oro triunfa en los países de oriente medio.

La panadería y dulcería tradicionales están representadas en muchos stands de la Ecoraia, con los panes de maíz, las filhós, los esquecidos o los bolos de leite.

Al igual que las mieles y mermeladas, en versiones más innovadoras, con calabaza, zanahoria, almendras o nueces. Y es que los frutos secos también son muy propios de la región de la Beira, donde hay grandes extensiones de castañares, robledales y nogales, y podemos encontrarlos a granel en esta feria y también formando parte de algunos licores.

La Ecoraia 2018 continúa hoy hasta las 21 horas en el Recinto Ferial, en una edición algo menor en cuanto a número de expositores, pero con bastante público interesado y con algunos compradores fieles, dispuestos a adquirir de nuevo esos productos que ya forman parte de sus despensas en estas fechas.

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