Sábado, 15 de diciembre de 2018

La incógnita de los Presupuestos

Son varias las semanas en que la actualidad política española gira en torno a qué va a pasar con los Presupuestos Generales del Estado para 2019 y, a pesar de todas las vueltas que se le ha dado a la cuestión, no acaba de vislumbrarse qué acabará ocurriendo con ello.

No obstante, visto el número de escaños que manejan los partidos, no parece demasiado halagüeño el futuro de los Presupuestos que pretende sacar adelante el Gobierno, dado que por ahora sólo han adquirido el respaldo firme de Unidos Podemos, aparte del propio partido del Gobierno (el PSOE).

El resto de formaciones políticas presentes en el Congreso, están aprovechando la coyuntura para poner en evidencia la debilidad del Gobierno, bien sea intentando ‘sacar tajada’ de la negociación con cuestiones ajenas (caso de los catalanistas) o ya sumergidos en una dialéctica de campaña electoral (caso de PP y C’s), sin querer abordar un análisis propiamente dicho de las cuentas estatales presentadas.

Por otra parte, tampoco el Gobierno parece excesivamente preocupado en sacar adelante los Presupuestos, y de hecho, ya han apuntado que no tendrán ningún reparo en prorrogar las cuentas del año pasado si no consiguiesen aprobar su proyecto para 2019. Curiosa cuestión, dado que los PGE de 2018 fueron en realidad las cuentas presentadas por el PP, pues la principal exigencia del PNV para sacar adelante la moción de censura de Sánchez fue que se siguiese adelante con el presupuesto que los nacionalistas vascos habían pactado con los populares.

Ahora, la aritmética parlamentaria sigue sin permitir al PSOE poder sacar adelante su proyecto presupuestario sin el respaldo de los nacionalistas vascos y catalanes, a no ser que, o bien C’s, o bien el PP, decidiesen dar la campanada apoyándolos.

Sin embargo, este último escenario se antoja prácticamente imposible, dado que ambas formaciones han decidido ‘hacer leña del árbol caído’, aprovechando esa debilidad del Gobierno en el parlamento para exigir un adelanto electoral y la salida de Pedro Sánchez de la Moncloa.

Por otro lado, el calendario electoral no favorece tampoco al Gobierno, pues a medio mes de las elecciones andaluzas, y con las municipales, autonómicas y europeas de mayo a la vuelta de la esquina, pocos son los partidos que quieren dar un apoyo claro a los Presupuestos, salvo que pactasen la obtención de un rédito evidente que pueda venderse en las urnas como un importante logro.

En este sentido, los partidos nacionalistas catalanes también están queriendo aprovechar la situación y pedir poco menos que un imposible, como es la excarcelación de los políticos catalanes presos por el referéndum del 1 de octubre de 2017, aún a sabiendas que el Gobierno no puede entrometerse en un proceso judicial, pues es a los órganos judiciales a los que compete dictar sentencias en todo caso, no al ejecutivo.

De modo que, visto el panorama, parece difícil que las cuentas presentadas por el Gobierno para 2019 puedan salir adelante y, seguramente, nos plantemos ante una prórroga presupuestaria, que será utilizada por unos y otros para cruzarse acusaciones ya en las próximas batallas electorales.