Miércoles, 21 de noviembre de 2018

Cartas de los lectores

Los riesgos de convivir con el radón

La exposición prolongada a altas concentraciones de este elemento radiactivo aumenta la probabilidad de padecer cáncer de pulmón

España aún no ha adaptado su legislación a la Directiva Europea 2013/59/EURATOM, donde se establecen medidas para la prevención y control de la exposición de los ciudadanos frente al radón

En el Día Europeo del Radón, las Plataformas Ciudadanas formadas en diferentes puntos de España que se oponen a la minería a cielo abierto, han querido recordar qué es el radón, cómo puede llegar hasta nuestro organismo, y qué efectos produce.

Las Plataformas informan de que “el radón es un producto de desintegración del uranio, mineral inestable que se encuentra en todos los suelos terrestres, pero son las formaciones graníticas y pizarrosas situadas al Oeste de la Península Ibérica (Galicia, Zamora, Salamanca, Extremadura, Ávila, Segovia, Madrid) las que presentan un potencial de exhalación de radón significativamente más elevado que en el resto de la Península”.

Y es que según afirma la OMS (Organización Mundial de la Salud) entre el 3 y el 14% del total de los casos de cáncer de pulmón diagnosticados, están causados por la exposición prolongada a altas concentraciones de este gas radiactivo.

Las plataformas ciudadanas han compartido su inquietud en relación, dicen “a un posible incremento significativo de la exposición de los ciudadanos al gas radón ante el crecimiento masivo de los expedientes mineros que solicitan explotación de minerales a cielo abierto”, precisamente en estas zonas geográficas.

Según afirman, “el propio suelo donde se genera el radón actúa como barrera para impedir que gran parte de este contaminante radiactivo pueda escapar libre hacia el exterior y pueda penetrar en nuestro organismo mediante inhalación. Una vez que el radón se ha liberado, puede moverse con facilidad y recorrer largas distancias antes de emitir radiación y transformarse en los siguientes productos de la cadena de desintegración del uranio, que también pueden transportarse fácilmente adheridos a partículas de polvo para seguir emitiendo partículas radiactivas”.

Por otro lado, estas plataformas quieren denunciar “la pasividad y falta de interés de las Administraciones Públicas por regular la exposición ciudadana a este contaminante tan peligroso para la salud”.

Y es que el pasado 6 de febrero de 2018, expiró el plazo que la UE impuso a España para trasponer la Directiva Europea 2013/59/EURATOM, donde se establecen medidas para la prevención y control de la exposición de los ciudadanos frente al radón. Esta normativa fija un valor de 300 Bq/m3 como concentración límite en edificios, que es donde se concentra una mayor cantidad de gas radón, aunque la OMS establece como máximo recomendado 100 Bq/m3, una cifra que cuestiona el límite que establece la Directiva Europea.

Las Plataformas exigen al Gobierno entrante, “que lleve a cabo un ejercicio de responsabilidad y elabore una legislación al respecto que, si no impide la exposición de los ciudadanos al radón y sus productos de desintegración, imponga medidas que la minimice, y lleve a cabo los estudios necesarios para evaluar los riesgos de que se produzcan emisiones adicionales, que por las graves repercusiones sobre la salud de las personas, deberían ser escrupulosamente revisados”.

“NO A LA MINA EN LA SIERRA DE YEMAS” (Ávila)

“NO A LA MINA EN EL VALLE DE CORNEJA” (Ávila)

“NO A LA MINA EN LA SIERRA DE ÁVILA” (Ávila)

“COORDINADORA NO A LA MINA DE URANIO EN SALAMANCA” (Salamanca)

“PLATAFORMA VECINAL MINA TOURO” (Galicia)

“ASOCIACIÓN DE AFECTADOS POR METALES PESADOS DE CARTAGENA” (Murcia).

“RED CONTRAMINACCIÓN” (Galicia)