Jueves, 24 de enero de 2019

La desesperanza

"El deseo no alcanza la paz'
sólo el deseo no la puede alcanzar;
ni vale tampoco el decir...
basta, basta y basta ya.
 
El mal termina fatal,
solamente... destrucción
vidas en muerte sembradas
cual cataclismo feroz...
 
Y oigo gritar a los niños...
que... ya, basta y basta;
y la pluma del poeta...,
dice la misma... palabra.
 
Basta ya de corazón endurecido
basta ya de odio y de rabia...,
basta ya de ideas banales,
basta ya codicia... tanta.
 
Y ese odio que tanta sangre
derrama y que tanta mella hace,
en las familias cristianas
y que, la paz no se alcanza.
 
Contener el egoismo...,
basta ya de sangre tanta,
¡cuando tanta gente dice!...
basta, basa, basta...
 
Y dice la gente buena,
basta ya, a la maldad...
y a la guerra... basta
y a las explosivas trampas.
 
La inocencia de los niños,
y de las palomas blancas;
en símbolo de la paz estrín diciendo
ya basta... ya, basta.
 
Y los mensajeros de la paz,
con su nombre... dicen "basta"
y los niños, con sus globos azules
y sus manitas tan blancas...
Y por tanto daño ya hecho "basta".
Del libro ‘La llave del silencio’ 
Teresa Marcos Domínguez