Jueves, 5 de diciembre de 2019

Socied@d y v@cun@ción @ntigripa@l

Ya estamos como cada año por estas fechas comienza la campaña de vacunación y hay que vacunarse frente a la Gripe. Proceso agudo causado por el virus influenza que puede ser A o B se presenta todos los años para formar parte de la transmisión interpersonal vírica por contacto directo a través de gotitas que se producen al hablar, al estornudar o toser y con las que caen en las manos. El cuadro gripal es generalmente de curso benigno y auto-limitado, sólo en ocasiones produce cuadros graves de forma directa (neumonía) o indirecta (neumonía bacteriana secundaria) y, complicaciones cardiopulmonares que requieren hospitalización.

El objetivo de la vacunación es evitar la trasmisión y dar protección a las personas más vulnerables a esta infección como son los enfermos crónicos y las personas mayores; pero también conviene que se vacunen las personas que la pueden transmitir a estas personas. La campaña ha comenzado esta semana en Castilla y León y conviene ponérsela ya para darle tiempo al sistema inmunológico a producir los anticuerpos protectores con lo que se reduce la morbilidad asociada y la mortalidad; pero también se disminuyen los costes laborales y las hospitalizaciones y, las repercusiones sanitarias y sociales  familiares y, en la Sociedad.

Estos virus y sus variantes nos visitan cada invierno y por este motivo se habla de gripe estacional, aumentando significativamente el número de casos de octubre a diciembre y, afectando a un 20% de niños y entre un 5-10% de adultos. El indicador poblacional de actividad gripal es el incremento de niños afectados por infección respiratoria febril, que suelen ser los transmisores y, después empiezan los abuelos y los adultos. Las muertes por complicaciones suelen ser un fenómeno tardío en este contexto epidémico y, se producen fundamentalmente en pacientes con enfermedades crónicas y pluripatológicos que complica la infección gripal.

Su comienzo es brusco, y tras un periodo de uno o dos días de sentirse incomodo, aparecen los síntomas generales que incluyen: fiebre, escalofríos y ocasionalmente tiritona, dolor de cabeza, dolores musculares y articulares, malestar general, pérdida de apetito y astenia. Habitualmente predominan las cefaleas y los dolores musculares. También existe rinorrea y tos seca a veces desde el principio; pero no constituyen lo más relevante ni llamativo (diferencia con el catarro). El proceso dura entre 7 y 10 días, aunque el malestar general, la tos y la astenia duran algo más que los síntomas principales. El tratamiento debe ser sintomático e incluye reposo, ingesta de líquidos, antipiréticos y analgésicos. En la gripe no complicada no deben utilizarse antibióticos por no ser eficaces y, porque al modificar la flora del tracto respiratorio superior provocan sobreinfecciones. En niños no se debe utilizar el ácido acetil salicílico (aspirina) dado que el virus gripe B puede provocar encefalopatía hepática (Síndrome de Reye) que es grave.

 

La principal medida preventiva para disminuir la incidencia de Gripe y evitar sus complicaciones es la vacunación antigripal. Es una vacuna que cambia su composición antigénica en función de los serotipos antigénicos detectados por la vigilancia de la OMS. Se trata de una vacuna segura y efectiva que protege frente a las cepas incluidas en su composición. En la mayor parte de las CC.AA este año serán vacunas trivalentes y, Asturias, Canarias, Castilla-León y Galicia, utilizarán tetravalentes. Cualquiera de ellas sólo causa efectos locales y febrícula en las primeras 24h. Todos estos signos y síntomas ceden con paracetamol.

La vacunación es la principal medida de Salud Pública por ser efectiva y eficiente en el control de la Gripe y, en evitar sus consecuencias en los grupos de mayor riesgo (mayores de 65 años, enfermos crónicos, embarazadas, personas institucionalizadas y convivientes con personas con alto riesgo de complicaciones). En consecuencia, No vacunarse es una incoherencia científica, una irresponsabilidad individual y social y, en los profesionales sanitarios además es una incompetencia profesional por falta de ética (Ante todo no provocar daño, Primun Non Nocere).

Ya es tiempo de vacunarse y, se debe hacer individualmente porque más vale estar sano que enfermo, hospitalizado o muerto y, socialmente para reducir la transmisión y el aumento de casos y sus repercusiones en la Salud Pública y en los costes del Sistema sanitario.

 

JAMCA