“Toda persona que llama a la puerta de YMCA Salamanca va a tener una respuesta”

Escuela de familias, refuerzo educativo, club de tiempo libre o campamentos urbanos, entre las múltiples actividades y recursos que ofrece la ONG para niños, jóvenes y familias
Gonzalo Grande, director de YMCA Salamanca en la sede de la calle Bolivia

‘Sabemos ayudar, sabemos disfrutar’ es el lema que define el amplio abanico de recursos y actividades dirigidas a niños, jóvenes y familias que desarrolla a lo largo de todo el año la ONG YMCA, cuya sede en Salamanca (calle Bolivia), en el barrio Garrido, tiene sus puertas abiertas para “atender a cualquier persona, independientemente de su situación económica, social...”, explica Gonzalo Grande, director de YMCA Salamanca. Tanto por su ubicación en un barrio con un alto porcentaje de población inmigrante, como por ser centro integral de inmigración de Castilla y León, “atendemos a un porcentaje elevado de inmigrantes”, a los que se informa y asesora sobre los servicios y recursos que ofrece la ONG para favorecer su integración sociolaboral, como las clases de español para inmigrantes o alfabetización informática.

“Tenemos servicios y recursos para todas las personas”, porque en YMCA “ante una necesidad, planteamos una respuesta”, subraya Grande, añadiendo que “intentamos paliar aquellas necesidades que vamos encontrando y ayudando de la forma que podemos. Toda persona que llama a la puerta de YMCA va a tener una respuesta”.

Programas y actividades

“El programa de empleo es uno de los pilares” de YMCA Salamanca, porque el desempleo “va unido a otras problemáticas sociales”, como explica Grande. De hecho, la ONG cuenta con un segundo centro en el barrio, en la calle Brocheros, destinado íntegramente al desarrollo de programas y acciones de empleo.

Junto al programa de empleo, y dentro del área de intervención social (Sabemos Ayudar, primera parte del lema de YMCA), la ONG desarrolla otros programas y acciones dirigidos a niños, jóvenes y familias. El programa de refuerzo educativo, por ejemplo, está dirigido a menores y jóvenes (Primaria, Secundaria y Bachillerato) con bajo rendimiento escolar, y para mejorar su motivación y aprender técnicas de estudio. “Es un programa muy interesante” que YMCA desarrolla “en colaboración con los centros educativos y las familias, para ver cómo podemos reforzar las distintas necesidades del niño”.

Por su parte, la actividad de refuerzo educativo familiar está destinada a familias inmigrantes con menores y jóvenes con bajo rencimiento escolar para aprender técnicas que les ayuden a apoyar a sus hijos.

“Con las familias hay otras necesidades a las que dar respuesta, así por ejemplo hemos tenido programas de becas para material escolar, para libros, o para cubrir alguna necesidad básica. “Estos programas no pueden quedarse ahí, en una mera recepción de una ayuda, por eso vamos más allá, hacemos un seguimiento de esas familias con tutorías individualizadas y grupales y con la Escuela de familias”, explica el responsable de YMCA Salamanca.


La Escuela de familias es precisamente uno de los recursos que, como señalan desde la ONG, ha tenido una interesante acogida, un espacio abierto y participativo y, sobre todo, de colaboración educativa con los padres de los participantes en los distintos programas de YMCA.  
 
Y “no todo es estudiar”, Sabemos disfrutar, segunda parte del lema de la ONG. “Tenemos un programa para Secundaria, el Club de tiempo libre, un grupo que el curso pasado ha funcionado muy bien” y que organizan todos los viernes por la tarde. Sabemos disfrutar, segunda parte del lema de la ONG. En periodos vacacionales organizan los campamentos urbanos, una alternativa de ocio y tiempo libre y destinada además a facilitar la conciliación de la vida familiar y laboral.

A mayores, YMCA organiza los campamentos residenciales, propuesta que asegura diversión para los niños y ayuda a la conciliación laboral y familiar. Una actividad con un segundo fin, contribuir al desarrollo de la labor que desarrolla YMCA, ya que “las familias saben que los beneficios de esta actividad revierten en el resto de actividades, en una acción social”. 

“El voluntariado es la columna vertebral de cualquier organización social”

“Hay que reconocer el valor que tiene el voluntariado porque actualmente es la columna vertebral de cualquier organización social”, señala Gonzalo Grande, director de YMCA Salamanca. “Además de contar con los técnicos y profesionales, el personal voluntario y personal en prácticas de distintas titulaciones es lo que nos da más calidad y nos permite llegar a más destinatarios”, añadiendo que “aquello que no se cubre a través de las administraciones públicas estamos cubriéndolo desde las entidades sociales, y una de ellas es esta organización, donde sacamos adelante proyectos muy interesantes”.

El voluntario “no solo participa en lo que mejor encaje por su perfil, sino que también recibe formación”. Y fruto de la colaboración internacional con YMCA Francia, Salamanca recibe a través “de un programa de servicio cívico a jóvenes para realizar voluntariado durante un año en la entidad”.