Domingo, 21 de octubre de 2018

Stop Uranio acusa a Berkeley de presionar a la secretaria de Retortillo con la protesta a las puertas del Consistorio

Según la plataforma, la minera quiere “la licencia urbanística que le falta para abrir la mina de uranio y que no se reabra el expediente sancionador” pendiente

Momento de la protesta a las puertas del Ayuntamiento de Retortillo celebrada este miércoles

La plataforma Stop Uranio, que se opone al proyecto minero de Berkeley en Retortillo, emitió en la tarde del miércoles un comunicado tras la concentración ciudadana desarrollada a las puertas del Consistorio de la localidad. Según Stop Uranio, la concentración tenía como objetivo “presionar a la nueva secretaria municipal”, ya que Berkeley quiere “obtener la licencia urbanística que le falta para abrir la mina de uranio”, y evitar que se reabra “el expediente sancionador que está obligado a realizar el Ayuntamiento por haber acometido obras sin la oportuna licencia”.

En torno a la secretaria, Stop Uranio explica en su nota que recientemente se ha incorporado una funcionaria interina para ejercer las funciones de la Secretaría Municipal de Retortillo tras haber dejado el puesto las tres personas que lo ocuparon anteriormente. Para Stop Uranio, “las presiones a las que se ven sometidas esas empleadas públicas les hace abandonar su puesto de trabajo a pesar de la importante remuneración con la que está dotado el cargo” (más de 3.000 euros mensuales, según la Plataforma).

Stop Uranio dice en su comunicado que a la manifestación de la jornada del miércoles asistieron “empleados de la empresa Berkeley Minera y sus familiares”, criticando que “en varias ocasiones” la empresa ha utilizado a los trabajadores “para presionar a las administraciones”, asegurando que “no han tenido reparos en que se pierda un día de trabajo para acudir a un Pleno del Ayuntamiento de Villavieja o de la Diputación de Salamanca”. Para la plataforma antimina, esta actitud es “intolerable y muy peligrosa” al “utilizar a sus trabajadores como escudo contra las distintas administraciones y de ariete contra los que nos oponemos a sus proyectos”.

En el escrito difundido a los medios, Stop Uranio revela que han mantenido un encuentro con la subdelegada del Gobierno, Encarnación Pérez, para transmitirle su “inquietud” por el -según ellos- “deterioro de la convivencia en nuestros pueblos; la crispación y el enfrentamiento se ha exacerbado como consecuencia de la actitud que ha tomado la empresa minera de involucrar a sus trabajadores en la defensa de sus intereses”. En este sentido aluden a la exposición de pancartas y pegatinas favorables a la mina, o la recogida de firmas, “forzando a las personas a que se posicionen a su favor”.

Ante estos hechos, Stop Uranio cree que “urge la toma de decisiones por parte de las autoridades regionales y del Estado, exigiendo a la empresa minera que deje de emponzoñar la convivencia entre los vecinos del Campo Charro”. Desde su punto de vista, no se puede permitir “que la situación siga deteriorándose por las falsas expectativas creadas por una empresa especuladora que está haciendo un daño real y sin marcha atrás en el oeste de la provincia de Salamanca”.