Sábado, 15 de diciembre de 2018

Una de CIS

Esta semana el CIS ha sacado a la luz su encuesta sobre intención de voto de los españoles, de cara a las elecciones generales de 2020. Sin embargo, en lo que concierne al apoyo al partido gobernante, sus resultados difieren bastante de los que ofrecen otras encuestas al respecto. Bien es cierto que la encuesta del CIS se realizó antes de la polémica de la tesis de Pedro Sánchez, pero aún así los resultados no acaban de cuadrar con las encuestas previas a dicha cuestión, y parecen presentar demasiado inflado al PSOE si lo comparamos con el resto de sondeos publicados al respecto desde que este alcanzó el gobierno.

Así, la encuesta del CIS otorga un 30’5% de voto al PSOE, frente a un 20’8% del PP, que se situaría en segundo lugar, un 19’6% de Ciudadanos, que sería tercera fuerza, y un 16’1% de Podemos, que se ubicaría en cuarto lugar. Lejos de estos se situarían ya los partidos nacionalistas, como ERC (4’1%) o PDECat (1’9%), así como otros partidos más minoritarios de ámbito español como serían el Partido Animalista (1’6%) o Vox (1’4%).

De este modo, respecto a la segunda plaza en liza, que parece bastante disputada entre PP y C’s, todo parece indicar que los populares están recuperando parte del electorado que le había tomado la formación de Rivera durante la etapa final de Mariano Rajoy. En este sentido, la llegada al frente del PP de Pablo Casado parece haberse convertido en una amenaza electoral seria para Albert Rivera, al poseer un discurso muy similar que gira en torno al nacionalismo español, habiendo pasado PP y Ciudadanos a disputar claramente el mismo espacio electoral.

Asimismo, tanto la crisis catalana primero, como la llegada del PSOE al gobierno después, parecen estabilizar la bajada en intención de voto de Podemos respecto a las elecciones generales de 2016. En este sentido, los de Pablo Iglesias perderían parte de su electorado en favor de los socialistas, si bien la formación morada parece mantener cierta salud aún y recuperarse ligeramente de su época más difícil, que se dio cuando el debate independentista en Cataluña estaba más en primera línea de la política española. No obstante, la bajada respecto a las últimas generales (en las que obtuvo el 21’2% del voto) parece bastante evidente, otorgándole en CIS un 16’1% en su encuesta, tendencia contraria a la que sigue el PSOE, que pasaría del 22’6% a, según la encuesta del CIS, el 30’5%, claramente al alza.

En cuanto a los partidos catalanistas, llama bastante la atención la subida que experimentaría Esquerra Republicana, que prácticamente duplicaría sus resultados respecto a las últimas elecciones generales. Así, si en 2016 obtuvo a nivel de España un 2’6% de los votos, la encuesta del CIS le otorga ya un 4’1%. En este sentido, aunque a priori pudiera parecer que la subida de ERC sería a costa de la bajada del PDECat, lo cierto es que los resultados del CIS no indican que sea así, o al menos, no de una forma decisiva, ya que el PDECat prácticamente calcaría los resultados de las últimas generales, en las que obtuvo un 2’0% como Convergència, otorgándole la encuesta del CIS un 1’9% de los votos, esto es, retrocediendo solo una décima, variación que poco parece influir para la subida de punto y medio que experimentaría ERC según la encuesta.

Por su parte, respecto a los partidos vascos, resulta llamativo el hecho de que el CIS otorgue a Bildu la posición de liderazgo entre ellos, creciendo a costa del retroceso del PNV, que reduciría en tres décimas su electorado, las mismas que aumentaría Bildu. No obstante, los sondeos al respecto realizados desde otros medios no coincidirían en este hecho, y darían mayoritariamente al PNV una intención de voto superior a Bildu. En todo caso, la heterogeneidad interna de la sociedad vasca parece tener su reflejo en la encuesta del CIS, en la cual el PSOE sería el más votado en Álava, Bildu en Guipúzcoa, y el PNV en Vizcaya.

Finalmente, la escena política se cerraría con los partidos más pequeños que podrían aparecer en la escena parlamentaria. Así, a algunos ya existentes, como los nacionalistas de Coalición Canaria y Nueva Canarias, o los regionalistas de Unión del Pueblo Navarro y Foro Asturias, podrían sumarse dos partidos minoritarios de ámbito nacional, como el partido animalista PACMA o el ultraderechista Vox, que algunas encuestas apuntan que podrían llegar a entrar en el Parlamento con un diputado por Madrid o Barcelona en el caso de PACMA, o por la circunscripción electoral de Madrid en el caso de Vox, si bien la mayor parte de los sondeos seguirían manteniendo en sus resultados a ambas formaciones como fuerzas extraparlamentarias.

En definitiva, vista la encuesta del CIS y lo que apuntan otros sondeos, parece que la política española mantiene un espacio bastante abierto en cuanto a mayorías, consolidándose el cuatripartito y no habiendo una formación que pueda tener fuerza suficiente por sí misma para gobernar.

En lo que sí parecen coincidir todas las encuestas recientes es que el PSOE sería ahora mismo el partido más votado, si bien se quedaría muy lejos de la mayoría absoluta y necesitaría en todo caso del apoyo de otras fuerzas. En este sentido, los sondeos coinciden en que ni el bloque de derechas ni el de izquierdas conseguirían por sí mismos una mayoría absoluta, por lo que tendrían que apoyarse en otras fuerzas para poder llegar al gobierno.

Por todo ello, a la vista de los resultados, no es descartable que, si la intención de voto sigue igual en las elecciones generales de 2020, una vez celebradas las mismas los partidos puedan ser incapaces de formar gobierno por la mencionada falta de mayorías, por lo que podría darse el caso de que tuviesen que convocarse nuevas elecciones generales, precisamente porque la aritmética parlamentaria emanada de las urnas podría dificultar sobremanera la propia formación de gobierno.