Inmensidad

Cuando contemplo la inmensidad de la bóveda celeste, me siento como un ser diminuto que traslada sus enseres de un lugar a otro sin ninguna finalidad. Aun así, sé que mi destino es trabajar para conformar ese todo inabarcable y misterioso. Pero, no pocas veces, mi ánimo se bloquea; permanece varado en la esfera del pensamiento esperando respuestas a las preguntas formuladas. La espera siempre es infructuosa. Pues, las puertas que abre la fe, las cierra la razón sin explicar las causas. 

      Manuel Lamas (del libro Verbo y Barro)