Viernes, 10 de abril de 2020

Elogio del conflicto

 

Imaginar el conflicto, intuirlo, narrarlo. Abordarlo, confrontarlo (o desear hacerlo). Conocerlo, comprenderlo. Para poder decidir. Para temer, para emocionarse. Para construir nuevas ilusiones. Para aprender.

 

Sin conflicto no hay historia.

Sin conflicto no hay nada.

 

(Aunque ahora no lo entiendas. Aunque ahora solo quieras salvarte, esquivarlo, cerrar los ojos muy fuerte y esperar a que pase la tormenta, como si fuera posible ser inmarcesible, como si fuera posible olvidar que estar vivo es esto. Sí, exactamente esto: este temblor de párpado, este vértigo azul).