Jueves, 5 de diciembre de 2019

Prevención y Precaución

Se están terminando las vacaciones y el verano y, va a comenzar un nuevo curso conviene reflexionar y analizar los eventos y fenómenos que han ocurrido y, como viene siendo costumbre son los mismos problemas:

Incendios forestales de miles de hectáreas

Accidentes de tráfico, que cada vez son más frecuentes por consumo de alcohol y drogas y, por utilización de los móviles…

Ahogamientos de todo tipo y en diversos lugares…

Asesinatos y actos violentos… Violencia de género

Todos estos eventos y fenómenos sociales forman parte de nuestras vidas y, cada vez son más frecuentes. Todos tienen en común la falta de prevención y, la falta de previsión de los implicados en valorar adecuadamente los resultados probables y sus consecuencias que conllevan más dolor y más sufrimiento. La mayor parte de los mismos se deben a varios factores; pero existen algunos que son determinantes y, por tanto, son los que se deben evitar y controlar. Porque en la gran mayoría de estos eventos se saben las causas y, se debe actuar frente y contra las causas. La respuesta es sencilla. No existe cultura de prevención institucional, porque medidas que se adoptan son fundamentalmente de reducción de daños. Un ejemplo de esto son los incendios, en lugar de limpiar los bosques y contratar personal para estas labores en primavera se contratan para vigilar. Además, sin sensibilizar a la población en temas medioambientales.

Hoy, existen suficientes evidencias sociales de que en sentido común, aquel que nos defiende de incidentes y accidentes habituales, está bajo mínimos. Y si se sigue profundizando en la trama causal llegaremos a la conclusión que lo que está fallando en nuestra Sociedad es la Educación. La herramienta fundamental y efectiva para conseguir personas preventivas y sensatas. Porque en cada momento e instante de la vida se tiene que optar y decidir ante las diversas posibilidades y, la Educación nos ayuda a elegir lo más adecuado; pero también a excluir lo que supone más riesgo para los individuos y, la Sociedad.Para transformar a la Sociedad española se necesita un Consenso Nacional en Educación que dé continuidad y calidad a los procesos de enseñanza-aprendizaje que comienzan en cada septiembre. Se trata de volver a dar valorar al esfuerzo, la competencia y el mérito profesional. Y que éstas características permitan acceder a los distintos cargos de las administraciones públicas y a los distintos organismos que necesitan de una gestión profesional.

La Educación fortalece a los individuos, promocional el compromiso y, hace sostenible a la Sociedad porque previene frente al despotismo, radicalismo, el fanatismo y el nacionalismo que se basan en medias verdades, mentiras y excusas para realizar dinámicas obsoletas y nocivas ya superadas por las sociedades civilizadas, democráticas y, avanzadas. La epidemia de lazos y plásticos amarillos en lugares públicos es un claro ejemplo y, supone una infamia, descrédito, deshonra, ignominia, degradación, afrenta, deshonor, humillación, denigración, calumnia… para la Cataluña democrática y plural y, para la España civilizada y educada en valores como el respeto a la diversidad de opinión y a los lugares públicos institucionales y culturales.

La mayor parte de estos eventos y/o fenómenos se evitan con prevención, aplicando medidas y actividades preventivas para las que se necesita formación y competencia profesional, y cuando éstas no son eficaces y efectivas queda la precaución, para la que se sólo se necesita un poco de razonamiento y, una pequeña dosis de sentido común.

JAMCA