Sábado, 24 de agosto de 2019

El hombre nacido un viernes

Hay personas que a uno le caen bien sin más, sin que llegue a conocer nunca los motivos, motivos que por otra parte tampoco importan demasiado. Tal vez sea cuestión de química, de empatía, de intuición, el caso es que a mí me sucede esto con el que fuera, hasta diciembre de 2006, Secretario General de las Naciones Unidas (ONU), Kofi Annan fallecido hace unos días.

Nacido en Ghana en abril de 1938, sus padres le pusieron por nombre Kofi Atta Annan, lo que en las lenguas twi y fante, viene a significa: que nació un viernes, junto a su hermano gemelo y ocupa el cuarto lugar[i]. Sin duda una completa descripción para una gran persona.

Formado en ciencia, tecnología y economía, tras cursar estudios en su país y completarlos en Estados Unidos y Suiza, en 1962 comenzó a trabajar en la Organización Mundial de la Salud (OMS). Experimentado y buen conocedor de la estructura del organismo multilateral, en diciembre de 1996 fue nombrado por el Consejo de Seguridad y confirmado por la Asamblea, Secretario General de las Naciones Unidas.

Todos estamos aquí porque creemos que la pobreza es intolerable en un mundo de abundancia. Y todos estamos aquí porque estamos convencidos -más bien porque sabemos - que podemos terminar con ella en el espacio de nuestra vida, con nuestras propias manos y nuestras propias mentes. Así se dirigía a los representantes del mundo el séptimo secretario general de las Naciones Unidas, el primer africano en ostentar dicho cargo. Dudo que todos los asistentes compartieran sus palabras, pero lo cierto es que él así lo creía y lo demostró reinventando su cargo, meramente administrativo hasta entonces, en uno nuevo desde el que ejerció una política intensa y una acción diplomática relevante, comprometida y sobre todo global que, como no podía ser de otra forma, disgusto a no pocos conservadores.

Kofi Annan, el hombre nacido un viernes, fue un incansable trabajador, un comunicador nato y de gran habilidad dialéctica, como demostraba en sus frecuentes apariciones en medios de comunicación. Durante muchos años hizo gala de una frenética actividad de mediación en diversos conflictos. Todo su importante trabajo, siempre con el fin de colocar a los seres humanos y sus derechos en el centro de cualquier planificación o estrategia que pudieran llevaran a cabo las distintas Agencia de Naciones Unidas, le fue reconocido en 2001 al concederle el Premio Nobel de la Paz. No ganó todas las guerras – nadie lo hace - pero sí muchas batallas por la igualdad de derechos y oportunidades de las personas.

Michelle Bachelet, expresidenta de Chile y en la actualidad Alta Comisionada de los Derechos Humanos en Naciones Unidas manifestó tras conocer la muerte de Kofi Annan: Hoy el mundo pierde a quien fuera un promotor de la paz y el diálogo. Extrañaremos su liderazgo y calidad humana”.

La Fundación que lleva su nombre cuenta continuará su misión tratando de moviliza la voluntad política para superar las múltiples amenazas a la paz, impulsar el desarrollo de los pueblos y consolidar los derechos humanos, así lo pone de manifiesto su página Web[ii]: Lo que nos detiene es la falta de liderazgo o voluntad política para identificar y ofrecer soluciones.

Kofi Annan defendió la globalización, pero siempre que sea una globalización positiva y humana tal y como él la entendía: debe ser para pobres y ricos por igual. Tiene que aportar el mismo grado de derechos que de riquezas. Tiene que suministrar el mismo grado de justicia y equidad social que de prosperidad económica y de buenas comunicaciones.

Y sobre la paz defendía que era mucho más que la intervención de los cascos azules en el campo. El mantenimiento efectivo de la paz exige una noción más amplia de la seguridad humana. No podemos estar seguros rodeados por el hambre, no podemos construir la paz sin aliviar la pobreza, no podemos construir la libertad sobre cimientos de injusticia.

William Shakespeare afirmaba que el sabio no se sienta a lamentarse, sino que se pone alegremente a su tarea de reparar el daño hecho. Y eso es precisamente lo que hace falta, mucha gente que se remangue y se ponga a trabajar para reparar el daño que entre todos hemos causado, que entre todos nos hemos causado. Descanse en paz.

[i] Kofi quiere decir nacido en viernes; Atta porque es uno de dos gemelos nacidos y Annan significa que es el cuarto hijo de la familia.

[ii] https://www.kofiannanfoundation.org/index.php