Sábado, 20 de octubre de 2018

No cortes la mano de la misericordia

Cuando el objeto (fenómeno migratorio) se convierte en sujeto (personas migrantes ) la inmigración se torna una necesidad humana, un problema… Pero siempre con rostro de personas como yo.

 La inmigración tiene tanto significados como personas que emigramos. No hay un solo día que pase sin que cientos o miles de africanos tomemos el camino del exilio voluntario o forzoso dejando atrás nuestros países de origen, nuestras familias, nuestros recuerdos, con una simple bolsa o una mochila atravesamos varios países hacia regiones que representan el paraíso y nuestros sueños y una esperanza de vida. No hay peor desgracia y peor aflicción humana que la pobreza. La juventud africana ya no soporta más la ociosidad forzada y recurre a la inmigración como un escape, una necesidad vital o una lección entre la vida y la muerte.

         Yo pienso que trabajar es vivir. Este curso empiezo la universidad y leo en los periódicos que los problemas de África: súper población, desertización, son considerados por Europa uno más de sus problemas sin llegar a encontrar una solución digna para cada uno de nosotros. Los líderes políticos parecen preocupados por su posición y permanencia en el poder.

        Sin embargo, yo soy un ejemplo de este fenómeno y para mí la inmigración es una solución a muchos problemas y su resultado es que tengo la esperanza de soñar y desear un futuro muy bonito y agradable para mí. Y además, tengo la fuerza de desear y participar en la construcción de una vida preciosa.

       En mi país hay una expresión que dice:”No cortes la mano de la misericordia y no cortes la mano que esta estirada.” Esto es lo que yo siento en mi corazón.

Laila Zaroual, Marruecos, participante de Baraka