Miércoles, 24 de octubre de 2018

Aparecen nuevos restos del origen de Salamanca en el Cerro de San Vicente

Los hallazgos encontrados -casas de adobe y barro- datan de 700 y 400 años antes de Cristo por lo que los indicios “apuntan a que el principio de la ciudad corresponde al primer milenio antes de Cristo” 

García Carbayo, con el equipo de arqueólogos que realiza las excavaciones, durante su visita al Cerro. Fotos: Alberto Martín
Un grupo de estudiantes y licenciados de la Universidad de Salamanca han comenzado esta misma semana nuevas excavaciones arqueológicas en el Cerro de San Vicente, en el marco del proyecto de investigación que realiza el Ayuntamiento con la Universidad y la Junta de Castilla y León.
Estos trabajos, en los terrenos que albergaron el antiguo colegio de Nuestra Señora de Guadalupe, ya permiten ver “nuevos restos protohistóricos” del origen de Salamanca. El arqueólogo municipal, Carlos Macarro, indicó que corresponden a casas del poblado, construidas con adobe y barro, y pertenecen a las fases más antiguas, de 700 a 400 años antes de Cristo, por lo que los indicios apuntan a que el origen de Salamanca “corresponde al primer milenio antes de Cristo”.
A los trabajos ya iniciados le seguirán excavaciones en la plataforma superior para construir una estructura que permita la observación de estos nuevos hallazgos y los proteja. Carlos Macarro, la arqueóloga Cristina Lario y el profesor de la Universidad, Antonio Blanco, se encuentran al frente de las excavaciones que cuentan con un presupuesto municipal de de unos 14.000 euros.
 
Dos nuevos proyectos arqueológicos para el otoño 
 
Estas actuaciones, explicó el concejal de Patrimonio, Carlos García Carbayo, durante su visita a las excavaciones, también tienen como fin la formación de estudiantes de arqueología de campo, integrando los resultados en el Plan Director del Cerro de San Vicente para su exposición futura. 
El concejal recordó el reciente descubrimiento de restos de las fortificaciones y las baterías francesas de la Guerra de la Independencia y anunció dos nuevas actuaciones para el próximo otoño que incidirán en los trabajos que se vienen realizando en los cimientos del antiguo colegio y profundizarán en los hallazgos de las fortificaciones.
Proteger y poner en valor este histórico lugar que conserva restos de la aldea originaria de la ciudad, entre los siglos VII y IV antes de Cristo, es el objetivo de esta iniciativa. “Queremos convertir este lugar en un espacio vivo en el que convivan los trabajos arqueológicos, las visitas guiadas -más de 14.000 desde su apertura - y potenciar su dimensión sociocultural”, manifestó García Carbayo, añadiendo que la intención del Ayuntamiento “es que sea un centro de investigación arqueológica lo más continuado posible”.
 
Fotos: Alberto Martín
  • García Carbayo, con el arqueólogo Carlos Macarro, durante su visita al Cerro. Fotos: Alberto Martín