Lunes, 11 de noviembre de 2019

Nuevos tiempos, nuevas caras, nuevas actitudes

La cúpula política ha quedado cerrada. Con un Partido Popular con un nuevo, joven y renovado en actitudes, líder, todos los partidos toman la calle unidireccional de las elecciones.

No nos cabe ya ninguna duda a los ciudadanos que el año que viene empiezan los fuegos de artificio que invitan a la fiesta de la democracia que acaba con la borrachera electoral y la resaca de reparto de cargos públicos… Una fiesta, que esto es España.

Este verano está siendo menos vacacional para muchos políticos, especialmente para nuestro (¡oh Sol!) líder popular Mañueco. El líder local, provincial, regional y ya no nacional porque no ha encontrado hueco en el nuevo grupo de Casado, tampoco puede encontrar refresco en las piscinas bien por la polémica en las reclamaciones sobre el mantenimiento, bien porque no puede ni mojar los pies en San José.

Las prisas acucian en el líder territorial, pues, sabe que no tiene tirón entre la ciudadanía en Castilla y León, las encuestas le son muy desfavorables, su apoyo a Soraya va a hacer que la dirección nacional le haga afrontar en solitario la defensa de su desesperada campaña personalísima y no le esperan pocas patatas calientes a la vuelta del periodo estival. La presión no es sólo contra Vicente Herrera, también lo es contra la nueva dirección nacional, que ha mostrado su interés por otro/a candidato/a. Ojo, nuevas caras… Se autoproclama presidente por ese paralelismo presidente de partido, presidente institucional, pero ojo… Nuevos tiempos. Del mismo modo, su forma tan personal de afrontar todas las decisiones, pasan por hacer en la capital del Tormes lo que le gustaría hacer para sí mismo: dejar al candidato a la alcaldía del Ayuntamiento ya como alcalde. Esta tarea se antoja ardua, ya que el alcalde debe salir de entre los actuales concejales y pocos parecen ser los mejores candidatos para afrontar las posteriores elecciones, máxime cuando no hay victoria cómoda ni holgada en el horizonte. No nos ha gustado a nadie la llegada de Pedro Sanchez, pero nadie duda que sea por una fórmula política recogida, no en Juego de Tronos, si no en la Constitución. Si el PP o si Ciudadanos no lo reconocen, mal vamos. No nos gustará, pero es lo que hay. Lo que no nos gusta tampoco, será que Mañueco sea presidente de la Junta sin haber sido elegido o que tengamos a un alcalde sin haberlo votado. Ojo, nuevas actitudes… Que esto también pasa factura.

Habiendo hecho un esbozo de las mimbres territoriales, debemos ver qué cestos podemos hacer para vender y/o para recoger frutos. Las empresas locales y autonómicas no vamos bien, al menos, al ritmo de lo que marcan las estadísticas nacionales. Los motores económicos del sur de Europa: Portugal y Madrid-Costa Mediterránea, nos han hecho un sándwich, es decir, riqueza, pobreza, riqueza. Sí, estamos en el medio, como los jueves. Y hay que tomar medidas. En Salamanca la población más productiva ha decidido salir de aquí, en los últimos años no sólo ha sido la más joven, la más formada, la más productiva, si no también la más reproductiva y por tanto, la que también asegure el futuro poblacional. Ni hay presente, ni hay futuro. Y las decisiones políticas no han sido las encaminadas a ello. En este río de aguas turbulentas no se rema a favor de los ciudadanos, si no en el kayak político.