Miércoles, 15 de agosto de 2018
Alba de Tormes al día

Ecos de nombres lejanos

CHAGARCÍA MEDIANERO | El grupo de Teatro ‘Lazarillo de Tormes’ representó su montaje ‘Teresa, la jardinera de la luz’ en el marco del conjunto de actuaciones que la Diputación de Salamanca está patrocinando
Los vecinos de Chagarcía Medianero disfrutaron de "Teresa, jardinera de luz"

Fronteriza desde sus comienzos Chagarcía Medianero era una aldea linde entre Ávila y Tierras de Alba. Después de ser arrebatadas a los musulmanes estas tierras arrasadas por las guerras, quedaron despobladas y áridas. Desde caminos lejanos llegaron gentes que las volvieron a poblar y que dejaron su impronta en vestigios que resultan difíciles de identificar. Para los habitantes de Chagarcía Medianero, su localidad sigue siendo aquella aldea llena de historia, que en un momento de la misma se vio dividida en dos por su pertenencia simultánea al Obispado de Salamanca y al de Ávila.

León y Castilla enfrentadas, Castilla y León actual comunidad autónoma que intenta integrar todos los vestigios históricos y humanos en una unión de gentes que luchan por sus identidades y paisajes. La provincia de Salamanca alberga entre otras muchas la Comarca de Alba, en cuya capital Alba de Tormes muriera Teresa de Jesús, nacida en Ávila o en su provincia al menos, y que en su tiempo fue viajera incansable por tantos caminos del entonces Reino sin fronteras definidas, con enfrentamientos abiertos y una sociedad tan cerrada como lo eran las mentes de los hombres que la dominaban. Pero Teresa quiso cambiar esta realidad desde su propio ámbito, el único que conocía, el que le parecía más justo, y rompió fronteras humanas y pisó caminos físicos para abrir los cerrados de sus coetáneos. Una historia de superación y esfuerzo, que bajo un hábito protagonizó una mujer totalmente avanzada a su tiempo. Y esto es exactamente lo que ofrece “Teresa, la jardinera de la luz”, la perspectiva actual de alguien que siempre lo fue, en un escenario que por ser el suyo y el de todos a la vez, es el más apropiado, una iglesia.

La luz de Teresa vuelve a brillar

‘Lazarillo de Tormes’ como ya nos tiene acostumbrados, sigue imparable con el encargo de la Diputación salmantina de hacer llegar a toda la provincia su montaje. Con este grupo teatral, la luz de Teresa, parece brillar de otra forma que a todos llega. Está sin duda contagiado por el espíritu de la carmelita pues tiene su fuerza, convicción y entrega. Son actores que recorren caminos como ella lo hiciera, y que la dibujan como si poseyeran la semilla que también dejó en todos los que la conocieron. Ahora “Teresa, la jardinera de la luz” es la esencia que recoge todo el bagaje cultural, histórico, social e intelectual que rodeaba a Teresa de Jesús y que nos la acerca de tal forma que el público tiene la sensación de formar parte de su historia.

Medianera por marcar limites

Para un pueblo como Chagarcía Medianero, en el que también la esencia de un rastro que se pierde en los orígenes de su fundación, y que se enmascara en su propio nombre, asistir al desvelamiento del misterio de aquella monja tan conocida y tan ignorada, supuso como en tantos espectadores anteriores, estar ante su propia historia. Medianera por marcar límites, Chagarcía comprobó cómo fue bisagra entre dos de las tierras clave de nuestra monja en vida y muerte, en dos de sus caminos más importantes. Este pueblo que encierra en su curioso nombre el misterio de su existencia presenció la verdad que pueden encerrar las cosas más desconocidas.

Hace mucho tiempo, más que el tiempo que hace que Teresa pasara por el mundo, otros pobladores, caballeros y escuderos vascos y navarros, llegaron a estas lindes entre Castilla y León buscando tierras fértiles y poder prosperar así con los beneficios de la guerra. Trajeron sus raíces que quedan en el nombre de muchos pueblos de la zona como Chagarcía, que nos remite al significado de “padre o señor García”.

Ahora cuando esto se ha borrado de la memoria de sus habitantes, impresiona ver qué huellas tan profundas dejan las vidas de aquellos que han hecho caminos buscando mejores futuros. Las puertas de la iglesia parroquial de la Virgen del Rosario se abren en esta tarde de finales de julio y como las cuentas de ese rosario de María van subiendo a su altar un grupo de hermanas carmelitas, que llegan desde lejanos caminos para contar al público que en la nueva atmósfera a la que se han trasladado, la del siglo XVI, una mujer repobló con inteligencia y lucidez muchas vidas, y fundó espacios para que se realizaran en plenitud. Como en estas fiestas de verano y de salud que celebra Chagarcía Medianero, la de alguien tan universal siempre pervive, y no cansa el recordarlo como lo hace “Teresa, la jardinera de la luz”, por mucho que le pesara a la Inquisición.

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