Domingo, 12 de julio de 2020

Las convenciones de las Naciones Unidas y el pastoreo

La Cumbre de la Tierra de 1992 en Río de Janeiro articuló las distintas convenciones de Naciones Unidas para el medio ambiente. Estas convenciones definen en gran medida las políticas medioambientales globlaes y son foros donde las plataformas de apoyo articulan sus acciones. En todas ellas, el pastoreo trashumante y nómada juega un papel importante

Convención para Combatir la Desertificación y la Degradación del Suelo (UNCCD) El  orígen de la UNCCD lo determinaron las crisis alimentarias del Sahel durante las décadas de 1970 y 1980. En un principio se asumió que estas crisis eran causadas por sobrepastoreo y por el avance del Sáraha hacia el sur. Sin embargo, más tarde se ha visto que la frontera del desierto es más bien fluctuante y no tan dependiente de la gestión del territorio. Los fenómenos de degradación del suelo sí dependen de dicha gestión, pero son provocados por razones más complejas que el sobrepastoreo, que por lo general no es más que un síntoma. En zonas pastoriles suele estar ligado a la sedentarización de pastores, a la restricción de la movilidad y a la intensificación de la gestión  ganadera,  al  régimen  de  tenencia  de  la  tierra  y  al  debilitamiento  de  las instituciones tradicionales.

Convención de la Diversidad Biológica (UNCBD)

Pese a ser un fenómeno extremadamente reciente a escala evolutiva, se ha comprobado que el pastoreo tradicional extensivo tiene un valor en general muy positivo para regular la biodiversidad. Detrás se halla la imitación del comportamiento de los herbívoros salvajes y la sustitución de los mismos en los procesos ecológicos. Existe una creciente tendencia de diferentes economías en desarrollo de basar parte de su desarrollo en la explotación económica de su biodiversidad. En general, el pastoreo tiene consecuencias positivas inmediatas, como en el caso de la industria turística de África Oriental o de recolección de plantas medicinales de los Balcanes. Los pastores también mantienen abiertos importantes corredores ecológicos gracias a sus migraciones, y en general, cuando ciertas prácticas insostenibles como la caza incontrolada son reguladas, ejercen de custodios de los ecosistemas. En países desarrollados   con   fenómenos   de   abandono   de   las   tierras   marginales   se   ha comprobado sobradamente, tanto en EEUU como en Europa, el gran efecto de prevención que la herbivoría tiene contra los incendios catastróficos.

Convención Marco para Combatir el Cambio Climático (UNFCCCC)

Los pastizales ocupan un tercio de todas las tierras emergidas, y son el uso de la tierra más extendido. Pequeños cambios en su gestión pueden incrementar de forma espectacular su papel como sumideros de carbono, ofreciendo gran potencial para la mitigación de emisiones. Sin embargo, la restricción que de momento pesa sobre los pastos comunales para participar en los mercados de bonos de carbono ha hecho que su papel quede minimizado. Sin embargo, su papel en la adaptación a la variabilidad climática y al cambio climático es fundamental. La tenencia comunal minimiza el riesgo que corren los ganaderos en lugares de precipitación errática y muy concentrada, y la movilidad ganadera incrementa aún más la capacidad de adaptación de los pastoralistas. El modo de vida pastoril resulta así mucho más adaptable que las estrategias agrícolas en las zonas más sensibles al cambio climático.