Jueves, 20 de septiembre de 2018

Operación salida… y del Mundial

No me discutirán que hemos superado la primera “operación salida” del verano en una situación realmente anómala.

Luego dicen que “Spain is diferent”. No lo creamos, amigos, la verdad es que nos ponen pruebas aposta para que no las superemos. ¿Cuándo se ha visto que un país que gana la Champions, la Liga Europa y es campeón mundial en lectura del “Marca” no tiene ninguna influencia para que se pasara al lunes el partido del domingo día 1?

Pues no, el partido se jugó a las cuatro de la tarde del domingo, en plena operación salida. Una tarde con la vista puesta en la carretera pero con la oreja en la radio para no perder detalle, y a la vez sacando tarjetas amarillas a los sobrinos para que callaran y se colocaran los auriculares si querían escuchar otra cosa o ver dibujos en la Tablet.

Para na, ya que el atasco se preveía inevitable, pareciera que todo el mundo hubiera pensado que lo mejor era salir a la hora del partido.

Días antes, las cábalas sobre el mejor horario de salida habían sido infinitas: si se salía el domingo por la mañana para ver el partido en el lugar de destino, eso ya lo habrían pensado muchos y nada nos aseguraba que nos libraría del atasco, y si se partía después del partido, aparte de que se perdía un día de vacaciones, ¡a saber si ésta no era la mejor opción para todos y el embotellamiento podía ser descomunal!

Así, como hemos indicado, se salió sin tener en cuenta el partido. Lo oiríamos en medio del trayecto, y aparte se notó cierta fluidez en ese par de horas. Pero quizá por el resultado del mismo -perder ante Rusia-, con posterioridad la gente conducía “cabreada” y no muy respetuosa con las normas.

Yo no sé si esto es algo que tiene en cuenta la DGT en días de fútbol, pero no estaría de más que lo anotaran. El fútbol no deja de ser una droga y en las casillas del carnet de conducir deberían habilitar un casillero y colocar en él el equipo de sus amores. Así, en los días de partido, igual que se realiza la prueba de alcoholemia y drogas, deberían mirar también el nivel de euforia o de tristeza y en forma de bajada o subida de la bilirrubina percibir si esa persona está o no en condiciones de conducir.

De todos modos, a pesar de los avances en Tráfico, con mejores coches y carreteras, más vigilancia y, sobre todo, menos accidentes, a pesar de todo lo positivo de hoy día, añoramos aquellos tiempos en los que éramos jóvenes y salíamos a la carretera con nuestro Simca 1000 o flamante 600. Además, se aprovechaba el viaje para llevar en el vehículo a “ciento y la madre”, aunque sin aire, o solo con el que entraba por las ventanas, y la música a tope.

Bueno, esto último no sé si era lo mejor, pero a día de hoy es un recuerdo muy entrañable.  Retengo en la memoria un viaje en el que preparé mis cintas de Aute, Nino Bravo, Serrat, etc. y en más de 700 kilómetros no pude escuchar otras canciones que las de Enrique y Ana, Parchís o Teresa Rabal. Mandaban los niños y era una forma de entretenerlos. ¡Qué nostalgia! (Hoy en los niños manda Trump).

De todos modos, hay que tener en cuenta que en aquella época, cuando la gente comenzó a disfrutar de vacaciones, el atasco era lo de menos. Ahora, perdemos una hora y ya estamos nerviosos.