Miércoles, 23 de octubre de 2019

Ocio S@lud@ble

Ha comenzado el verano y,  por tanto, se tiene más tiempo para dedicar al ocio y realizar diferentes actividades. Muchos son los motivos y razones para fomentar el ocio activo y la actividad física. En primer lugar, porque la inactividad física se encuentra entre las diez causas fundamentales de mortalidad. En segundo lugar, porque la Salud es un recurso para la Vida y,  necesita de un ocio activo para promocionar sus componentes esenciales, el físico, el mental o psicológico y el social. El  ejercicio se recomienda a cualquier edad, incluidas las personas mayores. Se debe realizar ejercicio aeróbico, que consume oxígeno al hacer funcionar el corazón y los pulmones. Además, el ejercicio previene la pérdida de fuerza, energía y resistencia que se va reduciendo con la edad. Los estudios y, sus evidencias, indican que cualquier persona y, a cualquier edad se pueden beneficiar de realizar ejercicio y de llevar un ocio activo.

En primer lugar, el ejercicio físico basado en pasear y andar o hacer deporte no competitivo es bueno para fortalecer la actividad muscular y ósea, reducir y controlar el sobrepeso y la obesidad, mejorar la glucemia y reduce las probabilidades de padecer osteoporosis. También sirve para mejorar el bienestar cardiovascular y respiratorio. Actualmente, se ha puesto de moda realizar deportes de riesgo o deportes extremos, por  jóvenes y menos jóvenes que asumen voluntariamente un alto potencial de peligrosidad como los ascensos a rocas y paredes verticales, montañismo en condiciones extremas, senderismo por rutas peligrosas, descensos de ríos rápidos, buceo, vuelo libre, etc. Esta es una opción voluntaria que viene provocando accidentes graves y desaparecidos que luego hay que rescatar. Hasta aquí todo es comprensible, salvo que los rescates, que  son caros, los tenga que asumir la Sociedad. Tambien se ha convertido en un deporte de riesgo, ir los fines de semana y a determinadas horas por carreteras secundarias por el consumo excesivo de alcohol y drogas de jóvenes y adultos.

En segundo lugar, cultivando el espíritu y la salud mental mediante actividades culturales y recreativas que produzcan satisfacción y fomenten el gusto por vivir como saborear las sobremesas familiares y disfrutar de las tertulias nocturnas en una terraza. Ir al cine, al teatro, a exposiciones y/o actividades culturales como las que nos propone el programa de Patios y Plazas salmantino y, que debería hacer extensivo a otras épocas del año a través de la participación y colaboración de la Universidad y, las empresas de hostelería y restauración que deben implicarse más en la vida universitaria, cultural y, de ocio. Además, existen otras actividades innovadoras como los cuenta cuentos, la Universidad de la Experiencia y el micro-teatro que suponen un impulso positivo y, a bajo coste, de la cultura, el conocimiento y el ocio activo de niños, jóvenes y adultos.

En tercer lugar, se deben cultivar las relaciones sociales, dado que es necesario convivir y realizar y tener relaciones interpersonales. Es decir, compartir con nuestros conciudadanos las diversas y diferentes opiniones y, las distintas formas de afrontar los problemas y los retos como la Violencia de Género. Ante esta lacra social hay que ejercer el compromiso y la solidaridad sin mirar para otro lado. También ante situaciones y sentencias injustas con las mujeres que son objeto de violaciones y, a las que hay que defender energicamente y fisicamente sus Derechos ante sentencias desfasadas e injustas. Porque aquellos que se denominan como un grupo de animales y, se comportan como tales deben ser aislados, porque la Sociedad debe defender, ante todo, la Identidad Humana y los Derechos Humanos sin diferencia de género.

En mi opinión, llevar a cabo un ocio activo intelectual y social, y realizar actividad física fomenta la Salud, la Vida Saludable y, el Bienestar y la Calidad de Vida al fortalecer los componentes físicos , psíquicos o mentales y sociales. Tambien para este último es muy importante evitar a la gente tóxica y sus efectos.

 

 

JAMCA