Viernes, 17 de agosto de 2018

Me robaste el corazón

El título de hoy hace referencia al nuevo libro de nuestro amigo gaditano José Luis Solano Gutiérrez, publicado en Pascua en la editorial “Bendita María”. Presentamos el año pasado en este mismo blog, su anterior obra “Materia y resurrección”, un breve ensayo prologado por Mons. Rafael Zornoza Boy, Obispo de Cádiz y Ceuta y que está recibiendo una gran acogida, habiendo sido ya presentado en múltiples Diócesis de España.

No puede haber cristiano sin Jesucristo, nos recordaba Guardini: “Él, la persona de Jesucristo, en su unicidad histórica y en su gloria eterna es la categoría que determina el ser, el obrar y la doctrina de lo cristiano”. Luis María Armendáriz, clarifica ser  haciéndolo consistir en tres opciones: pertenecer a “los de Cristo”, tomar parte en “lo de Cristo”, vivir “por Cristo, con él y en él”. Además señala en tres gestos: estar a la mesa con Jesús, estar al pie de la cruz, proclamar que el crucificado ha resucitado.

El obispo Misionero Nicolás Castellano, entiende La experiencia cristiana no se entiende sin la itinerancia evangélica. El discípulo de Jesús vive en camino. Consciente del encuentro en el bautismo con el Resucitado, al que no se cansa de contemplar en la eucaristía, de encontrarse en la comunión de la fraternidad, se siente impulsado a salir por los caminos en misión, a anunciar el Reino. La experiencia de comunión, de encuentro con el Señor, se traduce en la vida en comunión con los hermanos, sin distinción. Ha descubierto que la misión es igual a “Buena Noticia”. La piensa como la manera de llevar la Buena Nueva a los que no la tienen. Insiste Nicolás Castellanos, que con los ojos de Dios tenemos que mirarnos y mirar lo que ocurre en el mundo, la misión debe despertar esa sensibilidad y capacidad para movernos ante las necesidades de los más pobres y comprometernos en trasformar esas realidades que no son una “buena noticia” para los que nada tienen.

Dios y el prójimo, el amor de Jesús no es un amor explicado, debe estar manifestado en la cotidianidad de la existencia, en una forma concreta de ser y de vivir. Jesús no es patrimonio de nadie, ni de Iglesias ni santuarios, ni del norte ni del sur, es de todos aquellos que se encuentran con Él, cualquiera que le confiese como Hijo de Dios, y sobre todo los que andan buscando un sentido más humano a sus vidas.

Comenta el libro de los proverbios que El corazón del hombre decide su camino”. Para nosotros el corazón evoca la vida afectiva, corazón puede estar enamorado, pero puede también ser sensible, generoso, caritativo o valiente. Pero en el mundo de la Biblia, o en la realidad de la fe, es una realidad más amplia, que incluye todas las formas de la vida intelectiva, todo el mundo de los afectos y las emociones, así como la esfera del inconsciente, en la que hunden sus raíces todas las actividades del espíritu. Es sobre todo signo de hondura y de interioridad que no se reduce solo a mera actividad intelectual, sino sabiduría y experiencia, conocimiento y moralidad.

Desde estos parámetros queremos situar el libro de José Luis Solano Gutiérrez, haciendo nuestras sus palabras. “Me robaste el corazón” se trata de una obra más personal, intimista, vitalista, poética y alegórica. Basada en las distintas experiencias y vivencias, acontecidas en el transcurso de estos últimos años. Sin renunciar por ello a otras inquietudes de tipo filosóficas, teológicas o científicas, que en el libro se reflejan a través de diversos escritos y pensamientos.

En su estilo, el autor −como hombre enamorado de Cristo− es fuerte, valiente, arrojado, audaz, rebosante de vida y abierto con gozo al futuro. De ahí que las poesías, textos y pensamientos de este segundo libro de José Luis Solano Gutiérrez estén escritos a borbotones desde el corazón enamorado y agradecido de su autor.

“Me robaste el corazón” es, en definitiva, un texto asequible para todos, que compendia una serie de pensamientos aglomerados aleatoriamente en un conjunto de escritos, sentencias, hechos y poemas, que contienen un marcado carácter místico y espiritual. De ahí la importancia del encuadre de su naturaleza eclesial, al estar apoyado siempre en las fuentes bíblicas, en la Tradición y en el Magisterio.

Cabe reseñar que esta nueva obra, contará con las valiosísimas colaboraciones del P. Francisco Javier Espigares Flores, Vicario General de la Archidiócesis de Granada, como autor del prólogo; D. Francisco Glicerio Conde de Mora, Doctor en Historia y miembro de la Real Academia de San Romualdo, encargado de la presentación, así como del P. Ignacio Fernández de Navarrete Bedoya, párroco de Ntra. Sra. del Valle en Ceuta, que ha realizado el comentario.

José Luis Solano Gutiérrez, profesor de Matemáticas de Instituto en los niveles de Secundaria y Bachillerato en Andalucía. Es catequista y responsable de la Comunidad Neocatecumenal de la parroquia de la Santa Cruz de Cádiz, con fuertes inquietudes en el campo de la filosofía, de la ciencia y de la teología. Sus libros: Materia y resurrección y Me robaste el corazón.