Miércoles, 15 de agosto de 2018

Lunas de Oriente, de José Antonio Santano

 

El poeta José Antonio Santano, con su último poemario publicado

 

Me complace difundir una porción de la más reciente ‘criatura’ del excelente poeta que es José Antonio Santano (Baena, Córdoba, 1957). Se trata del poemario Lunas de Oriente, publicado bajo el sello de Ediciones Dauro y dentro de su colección Rubí de Poesía, bajo la supervisión de Antonio Enrique. La hermosa edición se completa con la traducción al árabe realizada por la reconocida hispanista tunecina Meimouna Hached Khabou, doctorada en Francia y con especialización en Estudios Ibéricos e Iberoamericanos.

La poesía de Santano la conocí y aprecié hace ya varios años, cuando fue finalista del Premio Nacional de Poesía de Peñaranda. Desde entonces he seguido su trayectoria, fértil y madura, digna de encomio. Máxime cuando él, además de poeta de calidad, rezuma generosidad semana tras semana, comentando la obra de otros poetas de aquende y allende.

José Antonio Santano es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Almería, poeta, narrador y crítico. Autor de más de 20 libros, entre los que destacan: Profecía de Otoño (Sevilla, 1994), Exilio en Caridemo (Almería, 1998), Íntima heredad (Endymion, Madrid, 1998), La piedra escrita (Alhulia. Salobreña, 2000), finalista Premio Nacional de la Crítica 2000; Suerte de alquimia (Alhulia. Salobreña, 2003), finalista del Premio Andalucía de la Crítica 2003, Trasmar (Alhulia, Salobreña, 2005), Premio Andalucía de la Crítica Ópera Prima de narrativa, 2005; Las edades de arcilla (Alhulia, Salobreña, 2005); Razón de ser, Tiempo gris de cosmos. Premio del Gremio de Libreros de Almería al mejor libro de 2014. Nazarí (Granada, 2014), Memorial de silencios (Ediciones en Huida, Sevilla, 2014), Los silencios de La Cava (Alhulia, Salobreña, 2015) y La voz ausente (Alhulia, 2017). Textos suyos han sido traducidos al inglés, francés, italiano, árabe, griego, rumano, búlgaro, alemán, ruso, chino, catalán, vasco, gallego y portugués. Es miembro de las Asociaciones Española y Andaluza de Críticos Literarios, así como de la ACE-A (Asociación Colegial de Escritores de España, Sección Autónoma de Andalucía), de la Asociación Internacional de Humanismo Solidario y cofundador de dicho movimiento. Colabora también con artículos de opinión y crítica literaria en revistas y medios de comunicación.

Este poeta andaluz ha sido uno de los invitados a los Encuentros de Poetas Iberoamericanos de Salamanca, al cual volverá este año con una antología de poesía  iberoamericana actual, realizada conjuntamente con el profesor y poeta Alfonso Berlanga.

 

Antonio Enrique, Santano y Pilar Sánchez, presidenta de Ediciones Dauro

 

LUNAS DE ORIENTE

 

Una a una las noches cuento

y hasta araño la tierra buscando

los orígenes, la luz del alba,

el camino que lleva al resplandor primero,

muy lentamente, hacia el vacío,

ese hueco invisible con aroma

de azahar y de arrayanes;

una a una las noches de abril en las pupilas,

solo el mar abrasador en olas y ecos

atraviesa el horizonte calmo

y en su hondura de pozo o niebla

abisales palabras se ocultan

al caer la tarde en las cancelas,

sobre el asfalto -purísimo negror de

ciudades dormidas en lecho

de olvido y soledades,

en las blancas manos de la brisa

que navega etérea hasta el pálido

rostro de la muerte y en ella vive,

dentro, muy dentro,

en oscuridad plena,

irrespirable,

al vasto silencio condenada,

abierta, hiriente,

fugaz soplo de otoño en los estanques,

en las aceras bañadas de hojarasca y sangre,

toda la sangre inocente del mundo derramada,

todo el dolor del mundo en único grito

penetrando la tierra

todos los hogares del mundo,

todos los azules y los bosques,

las montañas y los ríos,

todos los campos del mundo,

los mares y las nubes,

cielo,

infierno,

todas las palabras,

todas

las lunas de oriente.

 

La poeta Bahira Abdulatif

 

EN TU NOMBRE BAGDAD

 

                        A Bahira Abdulatif, poeta y traductora iraquí

 

Más que un nombre Bagdad

la ciudad de la luz

del origen del tiempo

una voz en los campos

candeal cereal

en las manos ardientes

de un bendito árbol

en su tronco refugio

de ausencias perennes

cuando el sol asesina

la esperanza del día

y en las huertas renace

la fugaz inocencia

con el agua regada

de los ríos hermanos

Éufrates fructífero

y rápido en Tigris

de Jardines Colgantes

y ciudades doradas

en piedra y en mármol

descubiertas antaño

bajo tierra sagrada

de la arena y la lluvia

de un exilio tras otro

en la piel de los hijos

que huyendo del frío

sólo hallaron más frío

ya vencidos los cuerpos

en el pecho la herida

de un silencio rotundo

que la edad hizo trizas

en las noches sin luna

del oriente el olvido

la espera más mustia

cuando el mar ya no existe

ni el tiempo ni las rosas

de Jericó abrasadas

al húmedo desierto

de los labios brizados

por las olas del viento

en la voz del tirano

que cual pájaro negro

sobre la tierra yace

pero si ha de volver

la luz a los jardines

señora de Bagdad

sea el tiempo ahora

cuando tu voz en eco

lega el fruto del exilio

en la palabra viva

que los ojos desnudan

como hiedra a extramuros

de un silencio perpetuo

en el frío de la noche

mirador Cuatro Postes

a la hora precisa

media luna en el cielo

de fulgentes estrellas

al sonar de los besos

en la orilla del río

San Vicente testigo

del adiós aguanieve

a las puertas de Ávila

volverás a Bagdad

a la imprenta del padre

jugarás con olivas

en tus manos de niña

en el vientre materno

de las mil y una noche

en la voz del desierto

de palmeras y oasis

cuando al fin el crepúsculo

diez olivos plantados

en el mapa del mundo

heredad en los versos

de la luz primigenia

de Bagdad vuelve siempre

a las murallas de Ávila.

 

Abdul Hadi Sadoun agradeciendo la distinción de Huésped Distinguido de la ciudad de Salamanca

 

TRINO DE PÁJAROS

 

                                   A Abdul Hadi Sadoun, escritor, traductor y poeta iraquí

 

Dónde se esconde el trino

de los pájaros voz

templada en el aire

cuando atardece mayo

en el estanque mudo

del nenúfar espejo

y las flores sonoras

la dulce siesta duermen

en los extraños campos

que habitan los silencios

y la nada que vuelve

con su vuelo de muerte

a las aguas del Duero

allí siempre en Machado

ligero de equipaje

con la luz de los álamos

a la tierra clavados

en desnuda figura

de la tarde en otoño

recorriendo Castilla

su mudez en la hondura

que la lluvia derrama

en la piedra cautiva

y a los ojos deslumbra

en la carne sagrada

de un ciprés aviejado

a las puertas del cielo

en osarios perpetuos

arcoíris del alma

cuando el río se pierde

y lo engulle el silencio

de retamas antiguas

en perfumes de incienso

y en la noche la calma

de un dolor que se clava

en los huesos del alba

y humedece las manos

del granado primero

que a la tierra regresa

en los siglos de historia

en el trino del pájaro.

Volverás en las alas

del sueño a la orilla

de una playa desierta

donde solo los muertos

en silencio de sombras

la infinitud habitan

las arenas espejos

en la hora penúltima

cuando el sol ya no existe

y en los ojos la luna

el sollozo eterniza

por los campos extraños

en los trinos del pájaro

virginal alameda

en los días de exilio

donde solo hay grisura

y una voz se repite

adulzada y carnosa

como dátil sabroso

en los trinos del pájaro.

En los trinos del pájaro

que hasta el cielo se abisma

al encuentro del hombre

que en la muerte se iguala

sin damascos ni púrpuras

sólo ríos de abrazos

cordilleras de besos

en la hora del rezo

abrasados al aire

y a la tierra profunda

donde el cuerpo sin voz

callará para siempre

con el trino del pájaro.

 

José Antonio Santano leyendo sus versos en el Teatro Liceo de Salamanca (foto de José Amador Martín)

 

Fragmento de una de las traducciones de Meimouna Hached Khabou