Miércoles, 15 de agosto de 2018

Eugenio Montejo y Salamanca, “la ciudad entrañable de todos”


Eugenio Montejo, Jacqueline Alencar, A. P. Alencart, Pompeyo del Valle y Raúl Zurita (Salamanca, 2005)

Dos lustros se cumplen hoy del fallecimiento de mi querido amigo Eugenio Montejo, poeta de esos que resultan inolvidables. Pero la muerte nunca mata al poeta porque la Poesía no es ficción (como la novela) sino vida con cordón umbilical uniendo cosmos y carnalidad sintiente, algo tan real como los sueños o la memoria indeleble. La escritura poética tiene un alto precio para quien la toma como sacerdocio; precio que se paga subsistiendo en la desapacible cotidianidad, llena de traiciones y vicisitudes. Pero también es salvífica, porque religa con lo mistérico, con el Dios que nos hace libres para vocear como truenos y volar cual pájaros incombustibles.

Manuscrito de un poema publicado en la antología Cumbre poética Iberoamericana

Eugenio Montejo, de esa Venezuela que parece mi patria, representó a los poetas de la otra ribera en la Cumbre Poética Iberoamericana de 2005. Fue la penúltima vez que lo vi. Él dio voz al hasta luego: “Con piedra viva escribiré mi canto”, dijo.

Poetas invitados a la Cumbre Poética Iberoamericana, en el Salón de Recepciones del Ayuntamiento de Salamanca

 

Entonces me dedicó sus ‘Poemas selectos’, donde anotó que Salamanca es “la ciudad entrañable de todos”. Cierto, especialmente de quienes vienen desde la América hispana.  Sus primeros libros me los envío en 1990, desde Lisboa, donde estaba como agregado cultural de la embajada venezolana en Portugal. Y en 1991 nos dimos el primer abrazo, en Salamanca, cuando leyó sus poemas en compañía de Mutis, Gonzalo Rojas, Westphalen, Shimose, Carlos Contramaestre, Olga Orozco, Matos Paoli,…

 

 

Luego nos vimos, charlamos y abrazamos en Caracas, Madrid o Salamanca. Guardo un puñado de cartas suyas. También algunas fotos y textos manuscritos. Ahora comparto algo de ello, lo más relacionado con Salamanca y el Encuentro de Poetas Iberoamericanos que, desde hace 21 años tengo el privilegio de coordinar.

 

Un largo abrazo para Eugenio, aquende o allende, siempre en el corazón.

 

 

Pedro Shimose y Eugenio Montejo (1991, foto de A. P. Alencart)

 

Mutis, Montejo, Contramaestre, Shimose, Jacqueline, Carmen, María Eugenia…. (1991, foto de A. P. Alencart)

 

José Mármol, A. P. Alencart, Eugenio Montejo y César López (2005 foto de Jacqueline Alencar)