Miércoles, 13 de noviembre de 2019

Veteranos legionarios piden a Amenábar que “no caiga en los tópicos sobre Millán Astray”

Este lunes, el director comienza en la ciudad charra la grabación de un filme sobre la España del 36

Salida de Unamuno del edificio de la Universidad de Salamanca, tras el histórico encuentro con Millán Astray

La película de Alejandro Amenábar sobre el estallido de la guerra civil, desde el punto de vista de Unamuno, ha provocado ya algunas reacciones. Y eso que el rodaje empieza hoy.

Así, los Veteranos Legionarios de la Plataforma Patriótica Millán Astray han remitido una carta al director para que “se ciña en su nueva película a la verdad de lo que sucedió en Salamanca entre el general Millán Astray y Unamuno”.

Este colectivo defiende que “los gritos que se imputaban al Fundador de La Legión del “¡Viva la Muerte!” y “¡Muera la Inteligencia!” no son más que una burda propaganda frentepopulista inventada por el periodista exiliado en Londres, Luis Portillo, en el año 1941, al igual que el discurso adjudicado a Unamuno en dicho acto no es más que una fábula literaria creada por el mismo autor”.

Comunicado de los Veteranos Legionarios de la Plataforma Patriótica Millán Astray

Los Veteranos Legionarios de la Plataforma Patriótica Millán Astray no se conforman con defender en todos los rincones de España las calles que llevan el nombre del Fundador de La Legión Española.

Tanto es así que el pasado 14 de mayo enviaron un BUROFAX a la productora cinematográfica de Alejando Amenábar, MOD PRODUCCIONES, advirtiéndole que, en la película que va a producir y grabar y que llevará por nombre “Mientras dure la guerra”, se ciña a la verdad conocida de lo que sucedió entre el General Millán Astray y Unamuno en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca, el día 12 de octubre de 1936.

Esta Asociación de Veteranos Legionarios ya evidenció en el Instituto Cervantes de Madrid el pasado 9 de mayo las incongruencias del último trabajo literario del matrimonio Rabaté sobre el particular en la conferencia titulada “Miguel de Unamuno en la Guerra Civil: entre la Historia y el Mito”, donde el Catedrático de literatura de la Universidad de la Sorbona, Jean-Claude Rabaté perdió los nervios, la educación y hasta la compostura ante las preguntas que ponían en duda sus tesis literarias. Véase la polémica en el vídeo

Entre los Veteranos Legionarios existe la preocupación de que Amenábar persista en los viejos “topicazos” contra el Fundador de La Legión, “topicazos” que han sido desacreditados fehacientemente por el investigador salmantino Severiano Delgado, que ha acreditado con pruebas incontestables que los gritos que se imputaban al Fundador de La Legión del “¡Viva la Muerte!” y “¡Muera la Inteligencia!” no son más que una burda propaganda frentepopulista inventada por el periodista exiliado en Londres, Luis Portillo, en el año 1941, al igual que el discurso adjudicado a Unamuno en dicho acto no es más que una fábula literaria creada por el mismo autor.

De seguir en esta línea de la mentira, opinan los Veteranos Legionarios, el ridículo del director, como de los productores y de la película va a ser “cósmico”, y es por ello que le han requerido por burofax a dar una imagen verídica y respetuosa hacia el Fundador de La Legión, hasta el punto de que se han llegado a ofrecer como asesores cinematográficos, ante las fundadas dudas y sospechas que suscitan los estudios literarios de los Rabaté sobre el particular.

Cuando hay una controversia sobre unos hechos hay que escuchar siempre a las dos partes y esto es un derecho fundamental que consagra la Constitución Española en su artículo 20.d), donde se establece el derecho a recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión, incluida la gran pantalla.

Es por ello que los Veteranos Legionarios llegado el momento interpondrán todas las acciones legales oportunas en defensa de la Verdad y del Honor del Fundador de La Legión por lo que también han escrito a la coproductora, Movistar + , con el objeto de que atempere cualquier exceso de Amenábar o de los Rabaté, y que valore las consecuencias comerciales que tendría para su actividad empresarial el dar pábulo a un mito que ha sido desmentido a todos los niveles.

El equipo de abogados que lleva los asuntos de la Plataforma Patriótica Millán Astray que ha llegado a poner en jaque a la propia Alcaldesa de Madrid ya está trabajando sobre el particular para que llegado el momento la respuesta legal sea inmediata y eficaz.

Las Naciones deben respetar a sus Héroes y las que no lo hacen, tienden irreversiblemente a desaparecer.

Los Veteranos Legionarios aconsejan a la hora de filmar la despedida que hubo entre ambos aquel día el seguir lo establecido por el único documento gráfico que recoge ese momento, la fotografía que consta en la edición del día siguiente, el 13 de octubre de 1936, en el Diario El Adelanto de Salamanca, donde se inmortaliza una despedida relajada y sonriente, así como en cuanto al relato de lo que allí se dijo, lo contenido en ese mismo Diario, donde los discursos que se transcriben son los más exactos y veraces, acreditando que si hubo una parte que aquel día hizo un exceso de apología y exaltación del Alzamiento y de la Guerra Civil no estuvo ni en Unamuno ni en Millán Astray, que apenas hablaron, sino en la propia Universidad de Salamanca y sus profesores y catedráticos, que aplaudieron y loaron aquellos luctuosos momentos como sólo lo saben hacer los que en la cómoda retaguardia buscan justificar su académica e ilustre posición.

Es la Universidad de Salamanca, en su VIII Centenario, la que debería pedir perdón por su entreguismo y exaltación del Franquismo en aquel día.

Los Veteranos Legionarios ofrecen además a Amenábar las propias Memorias del Fundador de La Legión, en las cuales niega rotundamente todo lo que de él dijo la propaganda frentepopulista.

Finalmente, los Veteranos Legionarios recomiendan a Amenábar que en su nueva película trate de retratar la verdad lo mejor posible, porque desgraciadamente vivimos tiempos odiosos que tratan de imponernos por cualquier miedo mentiras y engaños, que se esfuerce al máximo en esta responsabilidad y que huya del maniqueísmo de lo políticamente correcto.