Martes, 21 de agosto de 2018

¡Qué grande eres, Nano!

El sólo hecho de que casi 2000 almas corearan juntas la noche del 29 de abril en el Multiusos Sánchez Paraíso las palabras escritas por Antonio Machado - golpe a golpe, verso a verso… -, como tantos miles de personas lo vienen haciendo desde hace años en otros muchos lugares de España y de América Latina; bastaría para incluir a Joan Manuel Serrat entre los más GRANDES. Pero Serrat es mucho más que eso.

Serrat es ese tipo que se sube a un escenario y canta como si estuviera en el salón de su casa transmitiendo cercanía, complicidad y calor. Es ese personaje que se alojó, hace ya años, en el corazón de muchos, pues con sus canciones es capaz tanto de criticar, sin ofender de forma grosera, como de emocionar sin sensiblerías.     

Es ese tipo que te estremece cuando desgrana la historia de Penélope, la joven que envejeció sentada en un banco de la estación esperando a su amate. Que consigue que cantes con él cuando describe las fiestas de San de Juan con tal lujo de detalle que casi puedes ver los farolillos de colores. Por él, conocimos al Tío Alberto que: gitano o payo pudo ser o un aristócrata que ayer perdió su cetro de oro y su corona. En su compañía recorrimos las calles de un Pueblo Banco en el que el sacristán ha visto hacerse viejo al cura, el cura ha visto al cabo y el cabo al sacristán. Vidas y lugares anónimos hechos poesía.

El Nano[i], consigue que al escucharle nos topemos con aquellas pequeñas cosas, que nos dejó un tiempo de rosas, en un rincón, en un papel o en un cajón y que todos sintamos más cerca el Mediterráneo. Asu lado hemos escuchado el vuelo de esa canción para ti Lucia y hemos sido, en algún momento, tiernos y buenos enredados en su cuello y sus senos. Incluso nos hemos atrevido a recitar al oído de una chica eso de: la mujer que yo quiero, no necesita bañarse cada noche en agua bendita.

También es Serrat el que toma prestadas las palabras de Miguel Hernández y como él sangrar, lucha y pervive para la libertad, con la misma emoción que nos hace volver a los 17 de la mano de Violeta Parra o recordar, junto a Víctor Jara, a esa mujer llamada Amanda que no volvió a ver a su Manuel. Y es que Serrat lucho a su manera y sin estridencias contra las dictaduras, contra todas las dictaduras, teniendo como únicas armas sus versos y su guitarra. Serrat adopto la poesía de los grandes, para hacerlos más grande y con ello nos hizo a todos más sabios.  

Las letras de sus baladas las hemos repetido bajito mientras bien pegados (lo que se podía según la moral de la época) bailábamos con la chica que pretendíamos. Su música ha sonado en miles de guitarras jóvenes, en innumerables guateques. Porque con él nos enamoramos y soñamos con la libertad y aunque muchas las cantaban en catalán, eso nunca importo porque eran hermosas y la belleza no entiende de lenguas.   

Serrat es ese tipo entrañable y cabal, en el sentido más literal de la palabra, ese al que Sabina quisiera parecerse cuando sea joven y que califica de alquimista de las emociones, al que llama primo y del que afirma que tendría que estar prohibido un fulano así[ii]. El Nano nunca cumplió los 40 porque cuando le tocaba, nos engañó y nos dijo que hacía 20 años, que tenía 20 años[iii].

En fin Serrat es ese tipo que fue tachado de traidor y separatista por no querer representar a nuestro país en Eurovisión sino era cantando en su lengua, pero al que hoy, los modernos voceros del independentismo, señalan como ultraderechista y anticatalanista por sus opiniones sobre el proceso separatista, sin ser conscientes de que Joan Manuel Serrat hizo, y continúa haciendo, más por la identidad de la cultura catalana que todos ellos juntos con sus peroratas vacías. Y son precisamente esas críticas que recibe desde los extremismos las que le sitúa por encima de muchas cosas sin mermar un ápice su dignidad como catalán y como persona. ¡Qué grande eres, coño! Perdón.

 

[i] Así le comenzó a llamar Salvador Escamilla, el locutor de radio que le dio la primera oportunidad. “Nano” es una forma cariñosa, amigable y familiar de llamar a un jovencito que en catalán

[ii] https://www.youtube.com/watch?v=IFZX5dEjZNM