Domingo, 20 de octubre de 2019

Inmunid@d S@lud@ble

Esta semana se ha celebrado la semana europea sobre la Inmunización 2018 con el lema ¨Protegidos colectivamente, las vacunas funcionan¨. Es decir, Prevenir, Proteger e Inmunizar porque estos tres características son las que desarrollan las vacunas. Su objetivo es llamar la atención sobre la necesidad de seguir consiguiendo buenas coberturas vacunales para seguir mejorando la inmunización colectiva que nos protege de las epidemias por enfermedades infecciosas.

Las vacunas constituyen la medida preventiva más efectiva, segura y eficiente que existe. Con la generalización de los calendarios de vacunación. en los años 70-80, se busca la vacunación sistemática de la población y, como consecuencia, las infecciones disminuyen de manera significativa, hasta tal punto que las enfermedades crónicas suponen, actualmente, el mayor reto sanitario del Sistema Sanitario español y de la Atención Sociosanitaria en España y en la Unión Europea.

Las vacunas encuadradas en los calendarios vacunales son voluntarias y gratuitas. Es decir, los padres deciden si vacunan a sus hijos y, las personas adultas deciden si se vacunan o no. La inmunización con una vacuna es una medida preventiva individual que evita padecer una determinada enfermedad infecciosa y, de manera colectiva permite controlar la trasmisión al evitar nuevos casos por no existir individuos susceptibles de ser infectados en la comunidad. 

Todos los organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro de Control y Prevenciaón de Enfermedades (CDC) y, en este caso la Unión Europea recomiendan mediante esta campaña que vacunarse es un Derecho de todas las personas y, también una responsabilidad por el compromiso social ante las enfermedades inmunoprevenibles. Porque es necesario estar inmunizados y protegidos con la vacunación sistemática de los calendarios de vacunación infantil y, de adultos. También es necesario que exista vacunación por responsabilidad y ética. Es decir, para no transmitir y contagiar la enfermedad infecciosa a los familiares y/o pacientes. Por esta razón, los profesionales sanitarios y sociales que tratan a pacientes y, con personas mayores deben vacunarse para evitar la transmisión a pacientes crónicos y pluripatológicos complejos que tienen mayor riesgo, al contraer una infección, de presentar complicaciones y, neumonías.

Por otra parte, los profesionales deben contribuir a la alfabetización y educación en relación con las vacunas para que las coberturas vacunales poblacionales no disminuyan y, puedan mantenerse en niveles por encima del 80%, porque la inmunización es un factor determinante de la Salud individual y, de la Salud Pública al disminuir las posibilidades de que se produzcan epidemias.

Actualmente, también es importante contrarrestar a los movimientos antivacunas porque hay que ser conscientes que en la Sociedad compleja actual; existen conflictos de interés que son difíciles de detectar y, que se caracterizan por anteponer otras prioridades frente a la Salud. También existen esnobismos ecológicos  y, falsas noticias en internet y en las redes sociales  que no hace más que perturbar las respuestas saludables de la población. Estos factores son las que contribuyeron a que surgiera el primer caso de difteria en España (caso de Olot en Cataluña), despues de 28 años sin ningun caso.

En mi opinión, a nivel social y,  para la Vida, es necesario inmunizar a los ciudadanos mediante la Educación y, la formación como herramienta de protección frente a los problemas y, las personas tóxicas, como el nacionalismo independentista; pero también hay que fomentar el sentido común y, el buen juicio para proteger a los colectivos más vulnerables de las manadas.

En resumen, que se puede y se debe uno vacunar para estar protegido frente a las enfermedades infecciosas inmunoprevenibles para contribuir a mejorar la Inmunización Individual y Colectiva que es necesaria para controlar las enfermedades infecciosas y, las epidemias.

JAMCA