Viernes, 15 de noviembre de 2019

La cruz de la equis

Llega la hora de los impuestos y la Iglesia española reactiva su campaña “Xtantos” pidiendo la equis para su financiación. Y a mí me parece muy pero que muy bien. Creo que los católicos debemos sostener nuestra Iglesia, apoyar económicamente a nuestra parroquia y compartir con los que menos tienen una parte de nuestros bienes. A veces no se trata sólo de amar al prójimo y ser fiel al mandato de la caridad que nos dejó Jesús, muchas veces es, simple y llanamente, por justicia. 

Al contribuyente que rellena su declaración de la renta, por defecto, le vienen la X de la Iglesia y la X de otros fines sociales sin marcar. Ojo, porque esto requiere un pequeño esfuerzo si realmente somos gente de bien y queremos que parte de nuestros impuestos se destinen a estas dos buenas obras. Este año la nueva aplicación para teléfonos móviles que ha lanzado el Ministerio de Hacienda ni siquiera permite hacer esos cambios, únicamente permite al usuario decir si está de acuerdo o no. Y no. Los católicos y los que creemos que otro mundo es posible (y necesario) no estamos de acuerdo. Claro que no. De ahí que tengamos que hacer un doble esfuerzo para ir a la web y corregir esa parte de la declaración poniendo las dos equis. Una cruz. Bueno, dos.

El año pasado la Iglesia católica alertó del descenso de personas que se habían tomado la molestia de marcar la casilla correspondiente a la financiación de los gastos del mantenimiento de su estructura. Este año la campaña “Xtantos” ha arrancado de una forma -a mi entender- muy fea. Incluso poco ética.

En twitter lanzaban un mensaje que bien podría calificarse como publicidad engañosa. Decía así: “Este es el mapa asistencial de la iglesia. 7.580 centros para atender a 3.274.817 personas al año. #xtantos #IglesiaCatolica #laborsocial”. Y, claro, me faltó tiempo para contestarles. Reproduzco a continuación el dialogo que mantuvimos en la red social.

@santiriesco: “Los católicos debemos contribuir, pero me parece un poco feo que digáis que la X va para obras sociales. Más del 80% va a las diócesis para tareas pastorales (pago de salarios). A obras sociales sólo va un pequeño y simbólico donativo que la @confepiscopal hace a @_CARITAS.

@Xtantos: “No decimos que la X vaya íntegramente a la labor caritativa y lo mostramos en nuestra memoria. La asignación del 2% es una asignación extra que se hace desde hace unos años, del dinero que va a cada Diócesis, se destina una parte a cada Cáritas diocesana (1)

@Xtantos: “Además, muchas veces son los propios sacerdotes y religiosos (cuyo salario se paga a través de las diócesis) quienes dedican su tiempo a labores asistenciales y de acompañamiento, por lo que va implícito. Muchos curas/monjas pasan horas y horas con ancianos o enfermos (2)”.

@santiriesco: “Si lo entiendo, pero no me hago entender. Es como si pidiéramos que pusieran la X para ayudar a que la Iglesia siga manteniendo sus actividades deportivas y culturales (que las tiene, y muchas). Los salarios de curas y religiosos también llevan implícitas esas horas.

@sriesco: “Es como si los equipos de fútbol profesional pidieran dinero a sus aficionados para el sostenimiento de sus fundaciones y sus escuelas de fútbol pero luego sólo destinaran el 2% a este concepto y el 98% restante a pagar los sueldos de sus futbolistas profesionales. Sería muy feo.”

@Xtantos: “No es así. En todo caso, sería como si los futbolistas dedicaran horas a sus fundaciones y, además, dieran una aportación extra. Teniendo en cuenta que los futbolistas no tuvieran ninguna otra retribución. Un saludo”.

@santiriesco: “No es así? En serio me queréis convencer de que la X va a la obra social de la Iglesia? A mí, cuanto menos, me parece publicidad engañosa”.

@Xtantos: “Va una parte, la Iglesia hace muchas labores (pastoral, educativa, social, evangelizadora, cultural…) y se financia todo. Un saludo.

@santiriesco: “Esa parte de la Iglesia que soporta la inmensa (y maravillosa) obra social de la que hablamos suele estar en manos de los religiosos. La X creo que no da nada a órdenes y congregaciones. Yo pongo la X, sostengo mi iglesia. Pero no me contéis milongas. Me parece muy feo”.

Aquí se ha quedado -por ahora- este intercambio de pareceres. Agradezco mucho a los profesionales que llevan la cuenta de Xtantos su dedicación, tiempo y esfuerzo. Pero cuanto más lo pienso más inmoral me sigue pareciendo.

Dicho lo cual, seguiré poniendo mi X como católico para el sostenimiento de la estructura de mi Iglesia, seguiré poniendo la X para otros fines sociales (más que nada porque un alto porcentaje de esa segunda X sí que va para la obra social de la Iglesia) y seguiré denunciando la publicidad engañosa y la falta de ética contraria a nuestra fe. El fin, por muy bueno que éste sea, jamás puede justificar los medios.