Sábado, 18 de agosto de 2018

PSOE: NO ES NO o cómo morir de inanición

Hace unos días cuando pasaba al lado de un televisor encendido me pareció oír una declaración de P. Sánchez que (si oí bien) decía: “Un gobierno que no hace nada no es nada”, referida ( sigo suponiendo) al gobierno del PP. Al escucharlo tuve la completa impresión de que estaba hablando de él mismo. Pero vencí la tentación de volverme hacia el televisor, por el miedo a quedarme convertido en una estatua de sal.

La famosa frase “no es no”, que anunciaba el gran cambio de la historia de España del siglo XXI era un mal juego de cartas de un pésimo mago: la carta del “no es no” ocultaba otra “NO ES SÍ”. Los estafadores filósofos de la “posverdad” están de enhorabuena: ¡no era una mentira, es una posverdad!, dirán muy serios.

Todo lo que expresa el segundo Pedro S., después de su reelección por unas bases ilusionadas con su “no es no…a M. Rajoy”, se reduce a un largo y profundo silencio (¿será el silencio de los sabios o el de los corderos?) y a un SÍ como una catedral a todo lo que necesita o le pide su jefe M. Rajoy-PP. O quizás lo que, más humildemente está expresando, sean los últimos modelos de camisas de cuadritos coloreados y de cazadoras de buena piel: su elegancia de maniquí modelo sin palabras.

O quizás su obstinado y larguísimo silencio sea el producto de una concienzuda reflexión, suya o de algún asesor: “Puesto que estamos dispuestos a desaparecer (como cualquier partido socialista europeo que se precie), lo mejor será hacerlo en silencio y no meter más la pata; pues de las últimas legislaturas  pasadas…mejor no hablar, del presente…mejor no decir nada y del futuro…¿para qué hablar si ya no existiremos?”

¡Qué trauma está viviendo la población de izquierda moderada de este país! De la figura de un salvador, que iba a cambiar, solo o acompañado, la maltrecha España actual, queda una figura convertida en una estatua de sal, o de cera, que pronto podremos verla en un museo. Y en lugar del esperanzador líder (con cartel incluido SOMOS LA IZQUIERDA) solo queda el vacío más silencioso, la antimateria más extendida…una camisa de cuadros de colores y una cazadora de piel…sin cuerpo.