Miércoles, 15 de agosto de 2018

Uso del teléfono móvil en un partido de fútbol

Leí este artículo de hace dos años, de Juan Miguel Munguía Torres: “Hace unos días un trabajador nos hace una consulta de la carta de despido remitida por la empresa por el uso del móvil que éste hacía en la misma. El texto remitido venía a decir que “La empresa ha tenido conocimiento de que viene realizando conductas contrarias a las normas internas de funcionamiento utilizando el teléfono móvil dentro de la jornada laboral de forma abusiva, a pesar de haber sido previamente amonestado por escrito en dos ocasiones por la misma conducta, recordándole que tal uso está prohibido en la empresa salvo excepciones…

Actitud que, por reiterada y constante además repercute en su rendimiento de trabajo, ya que sus compañeros se ven obligados a atender las llamadas de clientes y tareas que Vd., deja de atender”. Según un estudio realizado en 400 organizaciones de todo el mundo, sólo el 55% de las empresas cuentan con políticas de uso de los dispositivos móviles en el lugar de trabajo. Por lo que es perfectamente posible para el empresario que restrinja su uso durante el tiempo de trabajo.

Hace unas pocas fechas, se supo que en el partido Tardienta-Alcolea, de la Regional preferente de Aragón, un jugador local vio una tarjeta amarilla por salirse del terreno de juego para hablar por el móvil. Algunas noticias señalan que el futbolista pidió permiso previo al árbitro y luego fue amonestado.  

Al parecer, este jugador amateur trabajaba en una empresa en la que, durante el servicio de guardia, coincidente con el partido, estaba obligado a estar pendiente del móvil por si surgía alguna incidencia operativa. El futbolista fue amonestado por segunda vez en el transcurso del juego.

Ante la reclamación razonada de su club, dicha tarjeta se consideró una situación totalmente excepcional y le fue perdonada… Los diversos matices del hecho servirían para escribir una tesis doctoral, pero nos quedaremos con la información aséptica, de momento.

Piqué, el futbolista del Barcelona, publicó un mensaje quejándose de que los políticos utilicen el móvil en el Parlamento, echando en cara a los políticos catalanes que decidían el futuro de Cataluña y se dedicaban a otros menesteres. “Los zascas” fueron inmediatos porque él mismo fue pillado en el banquillo del Barça el 1 de noviembre de 2014, en un partido ante el Español, su comportamiento dio la vuelta al mundo lo que no gustó a su entrenador Luis Enrique que no lo convocó en el partido siguiente contra el Celta. Afortunadamente, Piqué reconoció el error y pidió disculpas. Esto del móvil es ya imparable y, poco a poco, debe incorporarse a las pautas y normas de educación que debieran plasmarse en los libros de urbanidad…