Domingo, 19 de agosto de 2018

Junts per Catalunya y Esquerra pactan proponer a Puigdemont sin concretar cómo

El acuerdo de los independentistas contempla la elección de Roger Torrent como presidente del Parlament

Carles-Puigdemont, en Bruselas

Casi un mes después de las elecciones del 21-D, que arrojaron la segunda mayoría absoluta independentista de la historia, la duódecima legislatura catalana empieza mañana a dar sus primeros pasos con la constitución de la Cámara catalana, la elección de su presidente y la votación de los miembros de la Mesa.

La legislatura catalana comienza cargada de incógnitas, pero con un nuevo pacto en el independentismo que permitirá que Junts per Catalunya y Esquerra propongan a Carles Puigdemont como candidato a la investidura de la Presidencia de la Generalitat y al republicano Roger Torrent como aspirante a la Presidencia de la Cámara catalana, en una votación que se celebrará este miércoles.

Después de días en los que la unidad del soberanismo brilló por su ausencia, con cruce de mensajes incluido, neoconvergentes y republicanos emitieron ayer un comunicado conjunto según el cual se comprometen a «restituir» las instituciones catalanas y a que Carles Puigdemont sea el candidato a presidir de nuevo la Generalitat.

A pesar del acuerdo, los independentistas no concretaron qué formula elegirán para investir al jefe del Ejecutivo catalán, huido en Bruselas y que pretende ser designado a distancia. Ésta es la cuestión clave y que aún sigue en el aire, ya que el acuerdo suscrito ayer entre los secesionistas no concreta si Esquerra se compromete a una ‘teleinvestidura’. Esta es la patata caliente que deberá afrontar el futuro presidente de la Cámara, Roger Torrent.

Tras la renuncia de Carme Forcadell a seguir como presidenta, como consecuencia de su delicada situación procesal, y la negativa de Ernest Maragall a aceptar el cargo, a Esquerra le costaba encontrar un candidato a ocupar una silla que quemará desde el primer día. Así, con Torrent, Esquerra apuesta por un joven valor en alza, que en la pasada legislatura fue portavoz adjunto de Junts pel Sí en la Cámara catalana. Y sin tiempo para saborear las mieles del triunfo por el ascenso conseguido, el nuevo presidente deberá afrontar la decisión que marcará su mandato: si permite la investidura a distancia del presidente de la Generalitat, tal y como pretende Puigdemont, en la sesión parlamentaria prevista para final de mes. Torrent, firme defensor de la vía unilateral en la pasada legislatura, es a su vez de la máxima confianza de Marta Rovira, secretaria general de los republicanos, que el sábado pidió «realismo» al independentismo o, lo que es lo mismo, que no se empeñen con Puigdemont.

Está por ver, por tanto, cuál es el libro de estilo y el tono que impondrá Torrent, toda vez que ERC apuesta por investir a Puigdemont pero también vinculó su apoyo al informe de los letrados de la Cámara, que ha descartado la investidura a distancia, tanto por vía telemática como por delegación. La decisión recaerá en la Mesa, pero el hecho de que el anuncio del pacto llegara tras el informe de los letrados puede dar alguna pista de las intenciones de Esquerra.

Mesa secesionista

En sus primeras declaraciones, Torrent no dio muchas pistas sobre el dilema que tendrá a partir de mañana entre manos, aunque obvió de manera explícita el objetivo de la república, que de una manera tan contundente defendió durante la campaña. «Mi primer objetivo será volver a poner la institución al servicio de la ciudadanía y no de las fuerzas del 155 y materializar el mandato democrático surgido del 21-D», expresó. Desde prisión, Oriol Junqueras agradeció su «compromiso» y destacó su capacidad de «sumar complicidades». Además de Roger Torrent, la Cámara catalana elegirá a los otros seis miembros de la mesa de la Cámara catalana. Salvo sorpresas, Junts per Catalunya, ERC y la CUP se asegurarán la mayoría absoluta en el órgano de decisión del hemiciclo: Ciudadanos, Esquerra Republicana y los neoconvergentes tendrán dos sillas y el PSC, una.

Antes de la elección de la Mesa y del Presidente de la Cámara, queda en el aire la decisión que tome la mesa de edad, presidida por Ernest Maragall (ERC), respecto a la petición de voto delegado que hará el independentismo para que sus ocho diputados que están en prisión o en Bruselas puedan participar. Los letrados de la Cámara también vetaron en su informe esta posibilidad. En el caso de los que están en la cárcel, no obstante, los juristas abrieron la puerta a la interpretación que haga la Mesa de Edad. Las fuerzas independentistas tienen aun así a su alcance la mayoría, siempre y cuando no se produzcan pactos de última hora entre los constitucionalistas y los comunes.

Fuente: El Norte de Castilla