Martes, 16 de julio de 2019

Ruipérez muestra su lado más humano y agradece el trabajo de su equipo que “deja el listón muy alto”

El Rector se va con la “espina clavada” de que no se haya avanzado en una “remodelación de todo el sistema universitario español muy necesaria”
El Rector, durante el balance de su gestión.

Con motivo del balance de sus ocho años de gestión y en vísperas a dar el testigo como Rector a Ricardo Rivero, Daniel Hernández Ruipérez hacía repaso de los momentos más importantes y valoraba el trabajo de su equipo rectoral, del que “sólo puedo decir maravilla. Unos tipos extraordinarios que unen competencia con capacidad de trabajo, lealtad y todo tipo de cualidades positivas. Dejan el listón muy alto”, comentaba.

También señalaba que quizá el momento más especial fue los años 2012-13, cuando se vivieron “momentos muy tensos y de mucha frustración. Si ha habido momentos más duros, se me han olvidado”. En lo positivo tampoco quiso destacar ningún momento en especial, ya que “ser Rector es algo extraordinariamente importante que te hace sentirlo cuando vas a algún sitio”, y también dejó claro que en los momentos malos “jamás pensé marchar, porque es incompatible con el compromiso de servicio adquirido”.

También reconocía que la espina clavada que le queda es que “no se haya avanzado en una remodelación de todo el sistema universitario español muy necesaria para competir con otras Universidades”.

Por último, destacó como personalidades con las que había coincidido a lo largo de estos años y con el riesgo que conlleva siempre poder olvidarse de alguien, a “Antonio Gala y Miquel Barceló”.